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13/09/2026 16:01
El conductor de radio y televisión planteó un escenario político por fuera de la polarización actual
La política argentina se encuentra en un estado de constante ebullición, y las miradas ya comienzan a proyectarse hacia el futuro lejano, específicamente hacia las elecciones presidenciales de 2027. En este contexto, el reconocido y polémico conductor Baby Etchecopar ha vuelto a generar revuelo mediático al distanciarse de la tradicional grieta que divide al país. En sus recientes intervenciones, el periodista planteó un escenario donde las figuras centrales de hoy, como el actual presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, podrían no ser los protagonistas definitivos de la contienda electoral que se avecina.
Para Etchecopar, la sociedad argentina atraviesa un proceso de saturación frente a las opciones políticas tradicionales. Según su visión, el enfrentamiento constante entre el oficialismo libertario y el peronismo kirchnerista está generando un vacío representativo que podría ser llenado por figuras que actualmente no ocupan el centro de la escena mediática. El conductor sostiene que el electorado busca una alternativa que combine gestión con estabilidad emocional, alejándose de los extremos que han caracterizado la política nacional en la última década.
Durante su programa, Etchecopar mencionó que existen dirigentes que están trabajando en silencio y que podrían consolidarse como opciones viables. Aunque no dio nombres específicos de manera tajante, sugirió que el perfil de los tapados para 2027 vendrá del sector del peronismo no kirchnerista o de una coalición de centro que logre capitalizar el desencanto generalizado. Entre las razones que fundamentan este posible cambio de paradigma, se destacan las siguientes:
El periodista enfatizó que la política argentina es dinámica y que lo que hoy parece una hegemonía de Javier Milei podría diluirse si no se logran cambios estructurales profundos que impacten positivamente en la clase media. Del mismo modo, considera que la figura de Axel Kicillof carga con el desgaste de la gestión en la provincia de Buenos Aires y el estigma de la herencia kirchnerista, lo que limitaría su crecimiento a nivel nacional. En definitiva, Baby Etchecopar apuesta por una renovación que rompa con la dualidad que ha marcado el ritmo del país en los últimos veinte años, abriendo la puerta a sorpresas electorales que hoy parecen improbables.