Exterior

12/09/2026 08:37

Los países del BRICS evalúan su cohesión interna tras veinte años de crecimiento

El foro de economías emergentes busca una voz común ante los desafíos geopolíticos globales y los conflictos actuales

Los países del BRICS evalúan su cohesión interna tras veinte años de crecimiento

La India se convierte este fin de semana en el escenario de una cita trascendental para la geopolítica mundial. La cumbre de los BRICS reúne a los líderes de un bloque que, tras dos décadas de existencia, se enfrenta al desafío de mantener su cohesión interna mientras expande su influencia global. Lo que comenzó como un acrónimo económico creado por analistas financieros se ha transformado en un foro político de peso pesado que representa al denominado Sur Global, desafiando la hegemonía tradicional de las potencias occidentales y sus instituciones financieras.

Con la reciente incorporación de nuevos miembros, el grupo ha pasado a integrar a 11 naciones, consolidando un bloque que alberga a casi la mitad de la población del planeta. En términos económicos, su poder es innegable: los BRICS concentran aproximadamente el 40% del producto interior bruto mundial medido en paridad de poder adquisitivo. Sin embargo, este crecimiento cuantitativo trae consigo una complejidad política sin precedentes, ya que las agendas nacionales de sus integrantes no siempre convergen en los temas más espinosos de la actualidad internacional.

La búsqueda de un nuevo equilibrio internacional

El principal reto de esta cumbre radica en la capacidad de los miembros para hablar con una sola voz. Las diferencias respecto a la relación con Estados Unidos son evidentes: mientras algunos socios abogan por una confrontación más directa y la creación de sistemas financieros alternativos para reducir la dependencia del dólar, otros prefieren mantener una postura de equilibrio pragmático. La guerra en Ucrania y las recientes tensiones en Oriente Próximo, particularmente en torno a Irán, son puntos de fricción que amenazan con desviar la atención de los objetivos económicos comunes.

A pesar de estas divergencias, el atractivo de los BRICS para el mundo en desarrollo sigue siendo muy alto debido a su promesa de un sistema multipolar. Los puntos clave de la agenda incluyen:

  • Reforma del sistema financiero: Impulso al Nuevo Banco de Desarrollo como alternativa real a las instituciones de Bretton Woods.
  • Cooperación tecnológica estratégica: Acuerdos para el intercambio de soberanía digital y desarrollo de infraestructuras críticas independientes.
  • Seguridad alimentaria global: Coordinación de exportaciones para garantizar el suministro básico en los países menos desarrollados.

Para la India, actuar como anfitrión supone una oportunidad de reafirmar su papel como mediador global y líder natural de las economías emergentes. El éxito de la cumbre dependerá de si el grupo logra centrarse en sus demandas estructurales o si las crisis geopolíticas actuales terminan por diluir su mensaje. Al final de este fin de semana, el mundo sabrá si los BRICS son una alianza sólida con capacidad de transformación real o una amalgama de intereses diversos unidos únicamente por su deseo de cambio frente al orden establecido.

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