Deporte
11/09/2026 12:44
La academia atraviesa una crisis de resultados que pone el foco en la cantidad de goles recibidos durante el torneo
El presente de Racing Club en el actual certamen local ha encendido las alarmas en el cuerpo técnico liderado por Juan Pablo Vojvoda. El equipo de Avellaneda no logra encontrar el equilibrio necesario y los números reflejan una realidad cruda: se encuentran en el último escalón de la Zona B. Lo que más inquieta al entrenador no es solo la falta de puntos, sino la fragilidad defensiva que ha mostrado el plantel en los últimos encuentros. El análisis táctico se vuelve fundamental para entender por qué un equipo con nombres de jerarquía no logra hacer pie en su propia área frente a rivales de menor presupuesto.
La estadística de goles recibidos es, quizás, el punto más bajo de esta campaña. Racing ha sufrido en cada avance rival, mostrando desajustes en las coberturas y una falta de coordinación en la línea de fondo que termina costando caro en el marcador final. Vojvoda ha intentado diversas variantes, cambiando nombres y esquemas tácticos, pero la seguridad defensiva sigue sin aparecer de manera constante. Este escenario obliga al cuerpo técnico a trabajar horas extra en los entrenamientos diarios para intentar cerrar el arco de cara a los próximos compromisos del calendario profesional, donde no hay margen para nuevos errores evitables.
La urgencia de sumar puntos se vuelve vital para salir del fondo de la tabla y calmar las aguas en el Cilindro de Avellaneda. Los hinchas manifiestan su descontento en cada jornada y la presión aumenta sobre un equipo que, por historia y por la calidad técnica de su plantel, debería estar peleando en los puestos de vanguardia de la liga argentina. La fragilidad en el área propia ha condicionado seriamente los planteos ofensivos del equipo, ya que los mediocampistas suelen quedar expuestos ante los contraataques rivales de forma sistemática, perdiendo la confianza necesaria para atacar con solvencia. Vojvoda busca una reacción anímica urgente que acompañe lo futbolístico.
Entre los puntos clave que el entrenador ha identificado para trabajar con máxima prioridad se encuentran los siguientes factores críticos:
Vojvoda sabe que el margen de error es prácticamente nulo en esta instancia decisiva del torneo. El próximo encuentro será determinante para medir el temple de sus dirigidos y verificar si las intensas correcciones semanales finalmente surten efecto en el campo de juego. La recuperación de Racing depende exclusivamente de fortalecer su retaguardia para poder construir juego desde la solidez defensiva absoluta. Sin una defensa que brinde confianza a sus compañeros, cualquier intento de juego asociado en la zona de ataque termina siendo estéril y sumamente peligroso para el resultado global del partido.