Campo

13/04/2026 19:17

Preocupación entre productores ovinos por la detección de casos de scrapie en Argentina

El sector alerta sobre el impacto económico tras la confirmación de la enfermedad en Santa Fe y Entre Ríos

Preocupación entre productores ovinos por la detección de casos de scrapie en Argentina

La industria ganadera de la Argentina atraviesa un momento de alta tensión tras la confirmación oficial de tres casos de scrapie, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a los ovinos. La detección de estos focos ha generado una profunda preocupación entre los productores, quienes advierten sobre las posibles consecuencias económicas y comerciales que este escenario sanitario podría acarrear para el mercado interno y las exportaciones. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) notificó los resultados positivos en ejemplares de establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, informando de inmediato a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) para cumplir con los protocolos internacionales vigentes.

Impacto en las cabañas y cuestionamientos a los protocolos sanitarios

Los establecimientos afectados han sido identificados como El Luchador, en la provincia de Entre Ríos, y las cabañas Dorper Santa Fe y El Tacurú, ambas situadas en territorio santafesino. La aparición de la enfermedad, también conocida como tembladera, ha puesto bajo la lupa los controles de frontera y los procedimientos de importación de reproductores. Sergio Taffarel, uno de los criadores afectados, manifestó su malestar con el accionar de los organismos oficiales y señaló que la situación pone en riesgo la viabilidad económica de muchos emprendimientos familiares. La frase que resonó en el sector fue la advertencia de quiebra económica debido al sentimiento de desprotección que impera frente a la inmovilización de animales y las restricciones que derivan de estos hallazgos.

Las investigaciones epidemiológicas preliminares sugieren un dato inquietante: dos de los animales que resultaron positivos habrían sido importados desde Paraguay entre los años 2021 y 2022. Esta información ha reactivado el debate sobre la rigurosidad de los controles sanitarios en los puntos de ingreso al país. Los especialistas recuerdan que existe una obligación ineludible para todo productor: ante la muerte de un ejemplar importado, se debe remitir la cabeza del animal al organismo sanitario nacional para realizar los análisis de laboratorio correspondientes. El cumplimiento de esta norma es vital para la detección temprana y la contención de enfermedades exóticas o de denuncia obligatoria que pongan en jaque el estatus sanitario nacional.

Es importante destacar que el scrapie no representa un riesgo para la salud humana, ya que no se transmite a las personas mediante el contacto con los animales ni por el consumo de carne. Sin embargo, su impacto en la productividad es devastador. La enfermedad genera daños irreversibles en el sistema nervioso central de las ovejas, provocando cambios de comportamiento y pérdida de coordinación. Para los productores, el mayor temor radica en el desprestigio de las cabañas argentinas y en el posible cierre de mercados externos que demandan altos estándares de bioseguridad. El sector exige ahora una respuesta más ágil por parte del Senasa, solicitando medidas de apoyo que permitan mitigar las pérdidas y fortalecer la vigilancia epidemiológica en todas las regiones productoras del país para resguardar el patrimonio ganadero.

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