Exterior
06/09/2026 18:33
El partido Alternativa para Alemania roza la mayoría absoluta mientras la CDU de Friedrich Merz sufre un colapso electoral sin precedentes
Las elecciones regionales en el Estado de Sajonia-Anhalt han marcado un punto de inflexión sin precedentes en la historia política de la Alemania de la posguerra. La formación de extrema derecha, Alternativa para Alemania (AfD), ha conseguido una victoria arrolladora que redefine el tablero institucional del país. Con el escrutinio alcanzando el 95%, los datos son contundentes: el partido ultra ha obtenido un 44% de los sufragios, lo que se traduce en 39 escaños en el Parlamento regional. Este resultado coloca a la AfD a tan solo tres asientos de la mayoría absoluta, situada en 42, y abre por primera vez la posibilidad real de que la extrema derecha encabece un Gobierno estatal.
El terremoto político no solo se explica por el éxito de la AfD, sino por el colapso catastrófico de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). El partido liderado a nivel nacional por el canciller Friedrich Merz ha sufrido un revés histórico en uno de sus bastiones tradicionales. La CDU ha pasado de ostentar 40 diputados a conservar apenas 16, perdiendo más de la mitad de su representación en una sola legislatura. Este hundimiento refleja un descontento profundo del electorado con las políticas de Berlín y una transferencia masiva de votos hacia opciones radicales.
Sven Schulze, candidato de la CDU y figura clave en la región, no ha ocultado la magnitud del desastre. En una comparecencia marcada por la resignación, Schulze calificó los resultados de "catastróficos" y admitió que la formación no ha sabido conectar con las preocupaciones de los ciudadanos de Sajonia-Anhalt. Al mismo tiempo, extendió una felicitación oficial a su rival de la AfD, Ulrich Siegmund, reconociendo su incontestable triunfo en las urnas. La situación deja a la CDU en una posición de extrema debilidad, obligada a replantearse su estrategia frente al auge del populismo de derechas.
Este giro a la derecha en el este de Alemania envía una señal de alarma a todo el continente europeo. Los analistas coinciden en que la normalización de los discursos extremistas ha calado hondo en la sociedad alemana, superando los cordones sanitarios que los partidos tradicionales intentaron establecer durante años. La incertidumbre sobre la formación de gobierno y la estabilidad institucional en Sajonia-Anhalt dominará la agenda política nacional en las próximas semanas, mientras el canciller Merz enfrenta crecientes presiones internas dentro de su propio partido debido a este fracaso electoral.