Economía
03/09/2026 08:44
El ingreso básico llegará a los 383.800 pesos en septiembre y continuará con ajustes mensuales escalonados
El Gobierno de la República Argentina ha oficializado un nuevo esquema de incrementos para el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVyM), estableciendo una hoja de ruta que se extiende hasta el primer cuatrimestre del año 2027. A través de un decreto publicado recientemente en el Boletín Oficial, se confirmó que a partir de septiembre de 2026, el piso salarial para los trabajadores mensualizados pasará a ser de 383.800 pesos. Esta medida surge tras el agotamiento de las instancias de negociación en el Consejo del Salario, donde no se logró un consenso entre las cámaras empresariales y las centrales obreras, incluyendo a la CGT y las dos vertientes de la CTA.
La resolución 4/2026, emanada de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, establece una actualización mensual y escalonada con el objetivo de brindar previsibilidad en un contexto económico complejo. Esta decisión administrativa afecta de manera directa a los trabajadores bajo la Ley de Contrato de Trabajo, así como a los empleados de la Administración Pública Nacional y a los beneficiarios de diversos programas sociales que toman como referencia el salario mínimo para el cálculo de sus haberes. Es importante destacar que el ajuste unilateral por parte del Poder Ejecutivo es una herramienta prevista cuando las partes no logran un acuerdo paritario.
El cronograma fijado por las autoridades nacionales para los próximos meses presenta los siguientes valores de referencia para el SMVyM:
El impacto de esta medida se sentirá no solo en los salarios directos, sino también en el cálculo de las jubilaciones mínimas y en el tope de ciertos beneficios asistenciales. Históricamente, el Consejo del Salario ha sido el ámbito de debate para equilibrar las necesidades de los trabajadores con la capacidad de pago de las empresas, pero la falta de acuerdo el pasado 28 de agosto obligó a la intervención directa del Ministerio de Capital Humano para evitar el estancamiento de los ingresos básicos.
Desde la perspectiva económica, este ajuste busca recomponer parcialmente el poder adquisitivo frente a las presiones inflacionarias acumuladas. Los especialistas señalan que, si bien el incremento escalonado otorga cierta estabilidad en la planificación financiera de las familias, la efectividad del nuevo monto dependerá de la evolución de la canasta básica total y de la inflación núcleo en los meses venideros. El último antecedente de un ajuste programado de este tipo databa de diciembre de 2025, lo que marca una nueva etapa en la política laboral del actual Gobierno.