Campo
02/09/2026 20:25
El impacto de las retenciones y la falta de marcos regulatorios en semillas frenan el desarrollo tecnológico del sector
La situación del campo argentino enfrenta desafíos estructurales que trascienden las campañas climáticas. Juan Farinati, presidente y CEO de Bayer Cono Sur, analizó recientemente el impacto negativo que la presión impositiva y la inestabilidad macroeconómica han tenido sobre la productividad del sector. Durante su participación en el Bayer Innovation Showcase en Huxley, Iowa, el ejecutivo destacó que la carga tributaria, liderada por las retenciones desde hace más de dos décadas, ha forzado a los productores a priorizar el control de costos por encima de la eficiencia productiva y la innovación constante en sus planteos técnicos.
Farinati subrayó que el entorno económico actual ha generado una distorsión en la toma de decisiones estratégicas. Según el directivo, el enfoque constante en mitigar el impacto de los impuestos ha impedido que el agro avance hacia su máximo potencial tecnológico. La inestabilidad del país no solo afecta las inversiones de largo plazo, sino que también limita la capacidad de los productores para adoptar biotecnologías que podrían transformar la rentabilidad del negocio agrícola en su conjunto.
Otro de los puntos críticos abordados fue la necesidad de un marco sólido para el respeto a la propiedad intelectual en semillas. Argentina se encuentra ante una encrucijada donde la falta de consenso entre productores y empresas semilleras genera una brecha tecnológica significativa frente a países vecinos. Farinati estimó que el país pierde anualmente cerca de US$3000 millones por no contar con el acceso total a las tecnologías más avanzadas en el cultivo de soja, lo cual impacta directamente en las reservas de divisas y en el crecimiento nacional.
Para superar este estancamiento, el directivo considera fundamental salir de la lógica de confrontación de 'unos contra otros' y entender que la captura de valor beneficiará a toda la cadena. La conversación profunda que se está dando actualmente abre una ventana de optimismo, pero requiere de definiciones concretas que permitan al agro argentino recuperar el terreno perdido frente a otros competidores globales. La visión de Bayer es que el sector debe enfocarse en cómo capturar esas oportunidades económicas mediante la innovación tecnológica y la protección legal de los desarrollos científicos aplicados al campo.