Deporte
31/08/2026 23:33
El equipo jujeño no pudo sostener la ventaja y dejó pasar la oportunidad de liderar su zona
En un encuentro electrizante disputado en la provincia de Jujuy, Gimnasia y Esgrima dejó escapar una oportunidad inmejorable de subirse a lo más alto de la tabla de la Primera Nacional. El Lobo jujeño tenía el triunfo en el bolsillo ante Agropecuario, pero un descuido en la última jugada del partido permitió que el conjunto de Carlos Casares rescatara un empate 1 a 1 que se sintió como una derrota para los locales. El estadio 23 de Agosto pasó del júbilo total a una profunda decepción cuando el árbitro pitó el final tras la igualdad agónica del Sojero.
El partido fue intensamente disputado desde el primer minuto. Gimnasia de Jujuy, bajo la conducción de su cuerpo técnico, propuso un juego ofensivo y logró ponerse en ventaja merecidamente. Sin embargo, no supo liquidar el pleinto cuando tuvo las ocasiones más claras. Agropecuario, con más empuje que juego asociado, nunca se dio por vencido y aprovechó una serie de rebotes en el área jujeña para estampar la paridad definitiva. Este resultado deja al Lobo con un sabor agridulce, ya que los tres puntos le hubieran permitido superar la línea de los líderes y posicionarse como el principal candidato al ascenso directo en esta etapa del torneo.
Los factores que determinaron el empate agónico fueron los siguientes:
Gabriel Gómez, entrenador de los jujeños, expresó su bronca en los vestuarios, resaltando que estos puntos perdidos suelen doler al final del campeonato. La Primera Nacional es una categoría extremadamente pareja donde los errores mínimos se pagan caro, y este partido fue una prueba fehaciente de ello. A pesar del golpe, el equipo mostró facetas de juego interesantes que ilusionan a su parcialidad, aunque la urgencia de sumar de a tres se vuelve imperiosa para no perder el tren de los de arriba.
Por su parte, Agropecuario se retiró con la frente en alto tras haber luchado hasta el suspiro final. El punto obtenido en una cancha difícil como la de Jujuy le sirve para mantenerse expectante en la zona de reducido, demostrando que es un rival duro de roer para cualquiera. Para Gimnasia, ahora queda el desafío de ir a buscar fuera de casa lo que dejó escapar en su propio terreno, buscando la regularidad necesaria que exige el torneo más difícil del fútbol argentino. La lucha por el ascenso sigue abierta, pero el Lobo deberá aprender de estos errores si quiere coronar su gran temporada con el regreso a la máxima categoría del fútbol nacional.