Moda
30/08/2026 00:30
La creadora cuestiona cómo las plataformas digitales transforman los discursos políticos en mero contenido de consumo
En el panorama actual de las redes sociales, pocas voces resultan tan necesarias y refrescantes como la de Lu Antimorbo. Al encontrarnos con ella, la primera impresión es la de una mujer que desafía las etiquetas preconcebidas que el algoritmo intenta imponer. Nuestra charla comienza de manera orgánica, alejándonos del ruido constante de las notificaciones para profundizar en cómo la búsqueda implacable de interacción está moldeando nuestra forma de pensar y de actuar. Según la creadora, el concepto de engagement ha dejado de ser una métrica de marketing para convertirse en un corsé que aprieta incluso los discursos más nobles.
Uno de los puntos más críticos de la conversación gira en torno a cómo las causas sociales se filtran a través del embudo de la popularidad digital. Lu sostiene que, en la actualidad, incluso los discursos antifascistas o las luchas por la igualdad se ven forzados a adaptarse a formatos que garanticen visualizaciones. Esta necesidad de gustar o de generar una reacción inmediata termina desvirtuando el mensaje original, convirtiéndolo en un producto de consumo rápido más que en una herramienta de transformación real. El activismo, en muchos casos, se ha vuelto estético y superficial debido a la presión constante por obtener validación externa.
Esta realidad plantea un dilema ético para quienes intentan usar su plataforma para generar cambios significativos. Si un mensaje no es fácil de compartir, parece que no tiene derecho a existir en la cronología de los usuarios. Lu Antimorbo reflexiona sobre cómo esta dinámica obliga a los creadores a simplificar realidades complejas para que quepan en un video de pocos segundos. Al final, lo que importa no es la profundidad del debate, sino cuántas personas han pulsado el botón de reacción. Es una trampa en la que es fácil caer, pero de la que es vital ser consciente para no perder la esencia de la protesta y la identidad propia.
Finalmente, abordamos la cuestión de la autenticidad en un entorno saturado. En un mundo donde todo parece estar moldeado por el algoritmo, ser uno mismo se convierte en un acto de resistencia genuino. Lu insiste en que es fundamental recuperar los espacios de diálogo que no dependan de la aprobación de una inteligencia artificial. La conversación auténtica, aquella que ocurre sin cámaras delante, es la que realmente permite conectar con el otro y construir una comunidad sólida que vaya más allá de las pantallas táctiles. Esta entrevista nos invita a cuestionar nuestra relación con las plataformas y a valorar la importancia de la desconexión selectiva en la era digital contemporánea.