Policiales

27/08/2026 18:02

"Los nenes están adentro": el desesperado pedido de una madre mientras le robaban el auto

Un violento asalto en Ramos Mejía terminó con delincuentes escapando con el vehículo familiar

La localidad de Ramos Mejía, en el partido de La Matanza, fue escenario de una escena desgarradora que rápidamente se viralizó en las redes sociales y generó una profunda indignación. Una madre, que se encontraba junto a sus hijos pequeños, fue interceptada por una banda de delincuentes que intentó sustraerle su vehículo. En medio de la tensión y el miedo, el grito de la mujer se volvió un símbolo de la desesperación: "Los nenes están adentro". Este desesperado pedido fue lo único que evitó que los criminales huyeran con los menores a bordo, en lo que podría haber sido una tragedia de proporciones mayores.

Violencia y rapidez: la modalidad de los delincuentes

El asalto fue perpetrado por cuatro individuos jóvenes que se movilizaban en otro rodado de apoyo. Según los testimonios de los vecinos y las grabaciones de las cámaras de seguridad, el ataque duró menos de dos minutos. Los ladrones actuaron con total impunidad, apuntando con armas de fuego a la conductora y exigiéndole que abandonara el auto de inmediato. La rapidez del movimiento no le dio tiempo a la víctima para asegurar a sus hijos, quienes permanecían en los asientos traseros cumpliendo con las normas de seguridad vial.

La madre, lejos de paralizarse, enfrentó a los atacantes para exigirles que la dejaran retirar a los niños. Ante la presión de los gritos y la posibilidad de que los vecinos comenzaran a salir de sus hogares, los malvivientes permitieron que la mujer sacara a los pequeños del habitáculo antes de emprender una fuga frenética por las calles internas del barrio. El auto robado fue visto por última vez dirigiéndose hacia la zona de la autopista, perdiéndose el rastro poco después.

El reclamo de seguridad en una zona crítica

Este hecho no es un incidente aislado en Ramos Mejía. Los residentes de la zona han manifestado de manera recurrente que los robos de vehículos bajo esta modalidad, conocidos como encerronas, se han multiplicado en los últimos meses. La sensación de vulnerabilidad es constante, y las familias denuncian que ya no pueden entrar o salir de sus casas sin sentir que están siendo vigilados por potenciales asaltantes.

Tras el violento episodio, se organizó una pequeña asamblea vecinal donde se enumeraron los pedidos urgentes a las autoridades:

  • Incremento de las patrullas policiales en los horarios de entrada y salida escolar.
  • Mejora del alumbrado público y poda de árboles que tapan las luminarias existentes.
  • Instalación de tótems de seguridad y cámaras con reconocimiento de patentes en los accesos principales.
  • Mayor celeridad en la investigación de las bandas organizadas que operan en el oeste del conurbano.

La fiscalía interviniente ha iniciado las actuaciones correspondientes por robo agravado por el uso de armas de fuego en poblado y en banda. Mientras tanto, la familia afectada recibe asistencia psicológica para superar el trauma vivido, especialmente los niños, quienes presenciaron la violencia directa de los asaltantes contra su progenitora.

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