Policiales
27/08/2026 20:27
El sospechoso fue beneficiado con una medida cautelar menos gravosa a pesar de la violencia del ataque
Emiliano Noto Cortes, un hombre de 32 años que ha captado la atención de los medios locales, se encuentra nuevamente en el centro de la polémica judicial tras una reciente resolución. Noto Cortes estaba cumpliendo prisión preventiva bajo la grave acusación de haber atacado brutalmente a un miembro de la fuerza policial en el Parque Metropolitano de Maipú, uno de los pulmones verdes más importantes de la provincia de Mendoza. Sin embargo, un juez de garantías decidió recientemente otorgarle el beneficio de la detención domiciliaria, una medida que ha generado intensos debates sobre la proporcionalidad de las penas y la seguridad de los efectivos.
El incidente que dio origen a esta causa penal ocurrió durante un operativo de control rutinario en las inmediaciones del parque. Según el expediente judicial, el acusado habría reaccionado de forma desproporcionada ante la solicitud de documentación por parte de los oficiales. Emiliano Noto Cortes es señalado por propinar una serie de golpes de puño y patadas que dejaron al oficial actuante con lesiones severas en su rostro y torso. El nivel de violencia empleado fue tal que otros transeúntes debieron intervenir para evitar un desenlace aún más trágico.
A pesar de que la fiscalía solicitó mantener la reclusión en un establecimiento penitenciario, argumentando que existe un riesgo real de amedrentamiento hacia la víctima y los testigos, la defensa técnica logró persuadir al magistrado. Durante la audiencia, se presentaron pruebas sobre el entorno familiar del imputado y se argumentó que no presenta un peligro inminente de fuga, siempre y cuando se someta a un control estricto mediante el uso de una pulsera electrónica.
La resolución del juez se basa en la interpretación de los principios de excepcionalidad de la prisión preventiva. Entre los puntos clave que se consideraron para beneficiar a Noto Cortes se encuentran:
Esta decisión ha despertado el malestar de la familia del oficial agredido, quienes consideran que la justicia no está valorando adecuadamente el riesgo que corren los servidores públicos. Por su parte, la fiscalía ya ha adelantado que apelará la medida, buscando que el acusado regrese a una celda común hasta que se dicte una sentencia definitiva en el juicio oral y público que se espera para los próximos meses.