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26/08/2026 03:08
El funcionario solicitó dos semanas de descanso otorgadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero en medio de versiones sobre su alejamiento definitivo.
La Dirección General de Aduanas atraviesa un momento de incertidumbre tras conocerse que su titular, José Andrés Velis, solicitó una licencia de dos semanas. Esta medida, autorizada por la recientemente creada Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), ha disparado una serie de especulaciones sobre la permanencia del funcionario en su cargo. Aunque desde el entorno de la Casa Rosada se apresuraron a aclarar que todavía no existen cambios confirmados de manera oficial, el alejamiento temporal de Velis genera dudas sobre la estabilidad de la cúpula del organismo encargado del control fronterizo y comercial.
Velis asumió la dirección de la Aduana en octubre de 2024, en un contexto de profunda transformación institucional. Su nombramiento se produjo como parte de una estrategia gubernamental orientada a desmantelar lo que el oficialismo denominó la casta aduanera. Resulta paradójico que, antes de ser elegido para liderar esta etapa de reestructuración, el propio Velis había tramitado su baja para jubilarse, tras haber cumplido una extensa trayectoria de 44 años dentro del mismo organismo. Sin embargo, su vínculo cercano con el asesor presidencial Santiago Caputo fue determinante para que regresara a la primera línea de gestión.
A lo largo de sus más de cuatro décadas en la administración pública, José Velis ocupó cargos estratégicos que le permitieron conocer cada engranaje del sistema aduanero argentino. Entre sus funciones previas destacan:
Esta vasta experiencia técnica fue, precisamente, el argumento utilizado para justificar su designación al frente de la Dirección General de Aduanas. No obstante, el desgaste de la gestión y los desafíos internos de la nueva estructura de ARCA parecen haber influido en su decisión de tomar distancia de las tareas diarias, al menos de manera transitoria.
Un aspecto que ha captado la atención de los analistas y de la opinión pública es la evolución patrimonial del funcionario. Según los registros públicos de declaraciones juradas, entre el año 2012 y la actualidad, sus bienes experimentaron un incremento significativo. Durante su último reporte detallado hace más de una década, Velis informaba la posesión de un automóvil Honda Pacific, un Audi A1 y una suma mínima de dinero en efectivo. En contraste, informes recientes sugieren una capitalización mucho mayor, acorde a su jerarquía de alto rango.
Además de su rol en el Estado, Velis incursionó en el sector privado a través de la firma Baires Motos SRL. Esta sociedad, fundada junto a su socio Fernando Óscar Alagastin, se especializa en la compraventa, permuta y reparación de motocicletas, repuestos y accesorios. La convivencia entre su rol como regulador del comercio exterior y sus intereses empresariales privados ha sido objeto de diversos análisis parlamentarios. Por el momento, la Aduana queda bajo la supervisión de las autoridades superiores de la ARCA, a la espera de definiciones sobre si Velis retomará su despacho o si su licencia se convertirá en una salida definitiva del gabinete nacional.