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25/08/2026 20:43

Productores ganaderos del Delta apuran el traslado de hacienda por la amenaza del Súper Niño

La previsión de inundaciones severas obliga a retirar animales de forma preventiva ante la falta de infraestructura

Productores ganaderos del Delta apuran el traslado de hacienda por la amenaza del Súper Niño

La incertidumbre climática ha regresado con fuerza a la agenda de los productores ganaderos situados en el Delta entrerriano. Ante los alarmantes pronósticos que señalan la llegada de un evento de El Niño con una intensidad proyectada de fuerte a muy fuerte, la comunidad productiva ha iniciado un proceso de evacuación preventiva de miles de cabezas de ganado. Este fenómeno meteorológico, que según los modelos técnicos más respetados podría extenderse de forma persistente hasta el otoño del año 2027, representa una amenaza directa por las crecidas extraordinarias en los ríos de la zona. Dicha situación pondría en riesgo la vida de los animales al dejarlos aislados en zonas bajas sin acceso a pasturas naturales o por el avance directo del agua sobre las islas.

Emergencia logística y reclamos por infraestructura en el Delta

El operativo para retirar la hacienda desde las islas hacia campos altos en tierra firme es una tarea de extrema complejidad que requiere una logística precisa, transporte fluvial adecuado y caminos transitables. Los productores de la región han manifestado su profunda preocupación ante lo que consideran una infraestructura deficiente para enfrentar una emergencia hídrica de esta escala. El recuerdo de inundaciones catastróficas pasadas, como la ocurrida en el año 2007, permanece latente entre los pobladores. En aquel entonces, las pérdidas económicas fueron masivas debido a la imposibilidad de evacuar los rodeos a tiempo por la falta de previsión estatal y logística. Por este motivo, se están elevando pedidos urgentes a los gobiernos locales y a la administración de la provincia de Entre Ríos para que se realicen obras de refuerzo de terraplenes y mantenimiento de las vías de escape.

Los puntos críticos identificados por los productores que complican la sostenibilidad de la ganadería isleña incluyen:

  • Aislamiento y conectividad: La subida del río corta rápidamente los pocos caminos de acceso existentes.
  • Escasez de alimento: El anegamiento de los valles fluviales destruye las pasturas, encareciendo el mantenimiento animal.
  • Desafíos sanitarios: El traslado apresurado y el hacinamiento en terrenos reducidos aumentan el riesgo de enfermedades en los rodeos.

José Luis Peter, productor ganadero de la localidad de Villa Paranacito, ha ilustrado la gravedad del momento con una advertencia clara indicando que El Niño ya está tocando timbre. Sus palabras reflejan la urgencia de un sector que entiende que el margen de maniobra se reduce drásticamente a medida que las precipitaciones se vuelven más frecuentes en las cuencas superiores de los ríos Paraná y Uruguay. El retiro ordenado de la hacienda no se logra de la noche a la mañana; es un proceso que demanda semanas de arreo y transporte en barcazas. La ausencia de respuestas institucionales firmes respecto a la mejora de la infraestructura logística genera un clima de malestar y zozobra. Los productores sostienen que la prevención es la única vía para mitigar un impacto económico que podría ser devastador para la región si el agua llega antes de haber completado el traslado de los animales hacia zonas seguras fuera del valle de inundación.

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