Deporte
24/08/2026 00:09
El entrenador xeneize consideró que sus dirigidos merecieron llevarse la victoria en el Cilindro de Avellaneda
Tras el intenso duelo disputado en el Cilindro de Avellaneda, Rodolfo Arruabarrena brindó sus sensaciones sobre lo que dejó el empate 1-1 entre Boca Juniors y Racing Club. El director técnico xeneize no ocultó su visión sobre el desarrollo del juego, asegurando que su equipo hizo los méritos suficientes para quedarse con la victoria en un escenario siempre complicado. Según el estratega, la imagen dejada por sus futbolistas fue sumamente positiva, destacando especialmente la capacidad de respuesta ante la adversidad durante los noventa minutos de juego en un ambiente hostil.
El entrenador de Boca Juniors enfatizó que, aunque el resultado final terminó en paridad, las situaciones de peligro más nítidas fueron generadas por el conjunto visitante. "Tuvimos las situaciones más claras", afirmó con seguridad ante la prensa en la zona mixta, subrayando que la falta de eficacia en los metros finales fue lo único que privó al equipo de sumar tres puntos vitales para sus aspiraciones en el torneo. Para el Vasco, el funcionamiento colectivo mostró signos claros de mejoría, permitiendo un control del balón más fluido y una presión asfixiante sobre la salida del rival que descolocó a la Academia en varios tramos del encuentro.
Además de los aspectos puramente tácticos, Arruabarrena puso el foco en la actitud psicológica del plantel actual. Para el técnico, existe un factor determinante que se está gestando dentro del vestuario y que será fundamental para el resto de la temporada: la rebeldía. "Hay rebeldía en este grupo", sostuvo el entrenador con orgullo, haciendo referencia a la voluntad inquebrantable de sus jugadores por revertir situaciones desfavorables y mantener la intensidad competitiva a pesar del evidente desgaste físico acumulado por el apretado calendario de las últimas semanas.
Entre los puntos clave que destacó el cuerpo técnico se encuentran los siguientes elementos:
A pesar de la satisfacción parcial por el rendimiento exhibido, el técnico es consciente de que Boca Juniors necesita transformar ese dominio territorial en resultados concretos de forma urgente. La exigencia histórica del club obliga a buscar la excelencia constante y, aunque el empate deja un sabor agridulce por el trámite del partido, el camino trazado parece ser el correcto según la óptica de Arruabarrena. En los próximos entrenamientos en Casa Amarilla, se trabajará intensamente en la puntería y la toma de decisiones en el área para no volver a desperdiciar las oportunidades generadas frente al arco contrario.
Finalmente, el DT concluyó que el equipo se encuentra en pleno proceso de crecimiento y consolidación de una idea de juego propia. El objetivo inmediato será capitalizar estas buenas sensaciones del clásico para enfrentar los próximos desafíos del campeonato con una mentalidad puramente ganadora. La hinchada espera que esta rebeldía mencionada se traduzca pronto en una racha de victorias que posicione al club en lo más alto de la tabla general, ratificando el proyecto futbolístico que lidera el ex lateral izquierdo.