Deporte
22/08/2026 23:16
El volante argentino asistió a Messi pero terminó el partido entre empujones y reclamos frente a Toronto
El paso de Rodrigo De Paul por la Major League Soccer sigue generando repercusiones, no solo por su despliegue futbolístico, sino también por el carácter que imprime en cada sector del campo. En el último compromiso del Inter Miami frente a Toronto FC, el mediocampista de la Selección Argentina vivió una noche de contrastes. A pesar de haber sido el autor de la asistencia que permitió a Lionel Messi convertir el único tanto de su equipo, el resultado final fue una derrota 2-1 que dejó secuelas anímicas en las Garzas.
El encuentro fue físico y disputado desde el inicio. De Paul, fiel a su estilo de "motor" del equipo, estuvo involucrado en casi todas las facetas del juego defensivo y ofensivo. Sin embargo, la fricción fue en aumento a medida que el reloj avanzaba y el Inter Miami no encontraba los caminos para dar vuelta el marcador. Los jugadores de Toronto, conscientes de la importancia de neutralizar al socio principal de Messi, aplicaron una marca asfixiante que terminó desencadenando varios chispazos dialécticos y físicos.
El momento de mayor tensión se produjo tras una falta en la mitad de la cancha durante el segundo tiempo. De Paul quedó cara a cara con varios futbolistas canadienses, lo que derivó en un tumulto donde no faltaron empujones y reclamos airados. El volante argentino, lejos de achicarse, sostuvo su postura, defendiendo a sus compañeros ante lo que consideraba provocaciones constantes por parte de los rivales. Esta faceta de líder temperamental es la que Gerardo Martino valora, aunque en esta ocasión el equipo no pudo canalizar esa energía para revertir el resultado negativo.
Dentro del análisis estadístico, la actuación de De Paul dejó puntos interesantes que resaltan su importancia en el esquema del Tata:
A pesar de estos números positivos, la desconexión defensiva del Inter Miami en los minutos finales permitió que Toronto se llevara los tres puntos. Rodrigo De Paul se retiró del campo visiblemente molesto, cruzando algunas palabras más con los suplentes del equipo visitante antes de ingresar al túnel de vestuarios. La derrota pone un freno a la racha positiva que traía el equipo de Florida y enciende las alarmas sobre la dependencia que existe en la conexión entre los jugadores argentinos.
Para el Inter Miami, el desafío será recuperar la solidez de cara a los próximos partidos. La presencia de De Paul garantiza una intensidad que es poco común en la liga estadounidense, pero también lo pone en el ojo de la tormenta frente a árbitros que suelen ser menos permisivos con el juego de contacto extremo. El video del cruce ya recorre las redes sociales, confirmando que la competitividad de Rodrigo no conoce de amistosos ni de ligas menores.