Economía
22/08/2026 19:07
La Ciudad de Buenos Aires y la Nación coordinan el traspaso de recursos y la apertura de nuevos tribunales para 2027
La implementación de la nueva justicia laboral porteña representa un hito fundamental en la agenda de reformas institucionales que impulsa el Poder Ejecutivo Nacional en conjunto con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este proceso busca dar cumplimiento a la autonomía de la ciudad, transfiriendo competencias que históricamente estuvieron bajo la órbita de la justicia nacional hacia el ámbito local. La intención es clara: modernizar el sistema judicial y agilizar la resolución de conflictos entre trabajadores y empleadores.
Según fuentes oficiales de ambas administraciones, se han dado pasos significativos para que los nuevos tribunales laborales de la Ciudad comiencen a operar formalmente durante el primer trimestre del año 2027. Este horizonte temporal responde a la complejidad logística y presupuestaria que implica el traspaso de una estructura judicial completa. Hasta el momento, ya se ha concluido el primer concurso público para cubrir cargos en diez juzgados de primera instancia y dos salas de la cámara de apelaciones. Sin embargo, el despliegue no se detiene allí, ya que se prevé una segunda etapa que incluirá otros treinta juzgados y tres salas adicionales.
El ministro de Justicia de la Ciudad, Gabino Tapia, ha sido uno de los principales encargados de coordinar estos avances. El funcionario destacó que la realización de los concursos previos al convenio de transferencia definitivo permitió ganar tiempo valioso. A pesar de los progresos técnicos, la negociación actual se centra en un punto crítico para la sostenibilidad del proyecto: el financiamiento. Las delegaciones de Nación y Ciudad se encuentran redactando el convenio específico para el traspaso de recursos, garantizando que el presupuesto necesario para el funcionamiento de los juzgados esté asegurado antes del corte de cinta.
Uno de los cambios más drásticos para el ejercicio profesional de abogados y para los ciudadanos será la transformación de las instancias de conciliación previa. La Legislatura porteña ya tiene bajo tratamiento el proyecto de ley para crear el Servicio de Conciliación Previa (Dicop), que funcionará bajo la órbita local. Este nuevo organismo tiene como objetivo reemplazar al actual Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo) del ámbito nacional. Según los impulsores de la reforma, el Dicop será un sistema mucho más ágil y moderno, aprovechando las herramientas digitales para reducir los plazos de resolución en la etapa prejudicial.
Este movimiento hacia una justicia laboral local también se interpreta políticamente como el fin de un ciclo en el cual el fuero nacional de trabajo era visto con desconfianza por ciertos sectores productivos y por el actual oficialismo, quienes lo consideraban alineado con visiones ideológicas del kirchnerismo. Con la nueva estructura, se espera un equilibrio basado en la eficiencia técnica y la celeridad procesal en beneficio de toda la sociedad argentina.