Policiales
21/08/2026 21:55
Salvador Soria se encuentra imputado mientras la justicia investiga si se trató de un disparo accidental
El departamento de Las Heras se encuentra conmocionado tras el trágico fallecimiento de Franco Suárez, un joven que perdió la vida tras recibir un disparo en lo que, según el principal sospechoso, fue un infortunado accidente. El autor del disparo, Salvador Soria, se entregó voluntariamente a las autoridades poco después del incidente y brindó una declaración inicial que ha puesto en marcha un complejo proceso judicial para determinar la veracidad de sus palabras y las circunstancias exactas que rodearon este lamentable suceso.
La situación legal de Soria es actualmente delicada y se encuentra bajo la lupa del Ministerio Público Fiscal. Aunque el joven insiste en su confesión inicial que no tuvo la más mínima intención de quitarle la vida a su amigo, la fiscalía ha procedido con una imputación técnica mientras se recolectan pruebas periciales de carácter urgente. Los investigadores están centrando todos sus esfuerzos en analizar la trayectoria de la bala y el estado del arma utilizada, elementos fundamentales para distinguir entre un homicidio culposo, derivado de la negligencia, y un homicidio simple con dolo eventual, donde el autor debió representarse el peligro de sus acciones.
Los hechos ocurrieron en una vivienda particular donde un grupo de conocidos se encontraba reunido compartiendo un momento social, lo que ha llevado a la justicia a citar a varios testigos presenciales que podrían aportar claridad sobre el clima previo al disparo. Entre los puntos más relevantes que la justicia de Mendoza debe esclarecer con celeridad se encuentran los siguientes factores determinantes:
Franco Suárez era un joven muy querido en su comunidad local, y su inesperada muerte ha generado un profundo dolor en su entorno familiar y social. Por su parte, la defensa técnica de Salvador Soria busca demostrar de manera fehaciente que el arma se disparó de forma accidental mientras era manipulada imprudentemente, sin que mediara ningún tipo de discusión o conflicto previo que justificara un ataque intencional. Sin embargo, los peritos balísticos juegan un rol crucial, ya que existen antecedentes de casos similares donde las confesiones iniciales de un accidente fueron desestimadas tras los análisis técnicos de la mecánica del arma.
En los próximos días, se espera que las pericias arrojen luz definitiva sobre la distancia del disparo y la posición de los involucrados. Si se comprueba que el arma presentaba fallas técnicas o que la manipulación fue negligente pero sin una intención homicida clara, la carátula podría mantenerse en una figura penal más leve. No obstante, si se encuentran indicios de animosidad o una negligencia de tal magnitud que ignore la vida ajena, la situación de Soria podría complicarse seriamente, enfrentando penas de prisión efectiva que marcarán su futuro legal de manera definitiva en la provincia.