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20/08/2026 20:34

“Súper niño”: advierten que el fenómeno climático será uno de los más intensos desde 1950

El escenario climático para la próxima temporada de primavera y verano 2026/27 se presenta bajo una amenaza meteorológica sin precedentes recientes. Según diversos modelos de predicción, se proyecta el desarrollo de un fenómeno de "Súper Niño", una categoría que agrupa a los episodios de calentamiento del Pacífico ecuatorial más intensos registrados desde mediados del siglo pasado. Las proyecciones actuales indican que existe una probabilidad superior al 90% de que este evento evolucione hacia una intensidad considerada como "Muy Fuerte". Esta situación ha encendido las alarmas en los sectores productivos y en las administraciones públicas, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde el exceso de humedad en los suelos ya es una realidad tangible antes de la llegada de las lluvias más fuertes.

Estrategias de prevención ante un clima extremo

El informe emitido por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense destaca que la vulnerabilidad de la región es alta debido a la acumulación previa de agua. Tras un relevamiento exhaustivo en 92 municipios, se determinó que 58 de ellos ya han superado sus medias mensuales históricas de precipitaciones en lo que va del año. Esta saturación hídrica implica que cualquier lluvia adicional tiene un potencial mayor de generar anegamientos y desbordes. Ante este panorama, se han identificado cinco distritos con excedentes hídricos críticos, lo que requiere una atención prioritaria en términos de infraestructura y logística de emergencia.

Para enfrentar estos riesgos, se ha puesto en marcha un ambicioso plan de contingencia:

  • Monitoreo constante: Seguimiento satelital y de estaciones meteorológicas en tiempo real para anticipar picos de lluvia.
  • Prevención urbana: Limpieza intensiva de sumideros y adecuación de canales de desagüe en las ciudades más vulnerables.
  • Mantenimiento de infraestructura: Revisión de presas y sistemas de bombeo en zonas rurales para evitar inundaciones extensivas.
  • Mitigación de impacto: Desarrollo de obras de alivio diseñadas específicamente para proteger áreas residenciales y núcleos productivos.

Desde el punto de vista científico, los modelos del Centro de Predicción Climática de la NOAA confirman que las condiciones de El Niño ya están presentes y muestran un fortalecimiento sostenido. Se espera que la anomalía térmica en las aguas superficiales del Pacífico alcance o supere los 2°C, una marca que define técnicamente a los eventos más extremos. Este aumento de temperatura oceánica altera los patrones de viento y humedad a nivel global. El impacto no solo se sentirá en el régimen de lluvias intensas, sino también en las temperaturas medias y en la frecuencia de eventos climáticos severos, lo que obliga a los productores agropecuarios a replantear sus estrategias de siembra y protección de cultivos frente a un verano que promete ser histórico en términos de humedad y desafíos logísticos.

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