Policiales
20/08/2026 13:43
Carlos Alberto Salazar Abalos continuará detenido por el asesinato de la pareja de su exmujer ocurrido en Mendoza
La justicia de Mendoza ha dictado una medida de gran peso en el marco de la investigación por el asesinato de Hugo Alberto Dominguez Cornejo. El acusado, Carlos Alberto Salazar Abalos, permanecerá tras las rejas bajo la figura de prisión preventiva tras una audiencia donde se evaluaron las pruebas recolectadas hasta el momento. Este caso, que ha sido caratulado bajo la compleja figura de femicidio transversal, pone el foco en la violencia ejercida indirectamente hacia una mujer a través de la eliminación de sus seres queridos para generarle un daño psicológico extremo.
El magistrado a cargo de la causa consideró que existen elementos de convicción suficientes para sostener la participación de Salazar Abalos en el violento suceso ocurrido en el departamento de Maipú. La fiscalía presentó un conjunto de testimonios y peritajes técnicos que ubican al imputado en las cercanías del lugar de los hechos al momento del crimen. Según la hipótesis principal de los investigadores, el móvil del asesinato no fue un simple conflicto personal entre hombres, sino un acto premeditado para infligir un dolor irreparable a su expareja, quien mantenía una relación sentimental con la víctima fallecida.
La defensa del acusado intentó solicitar medidas alternativas a la detención efectiva, como el arresto domiciliario, alegando falta de antecedentes previos y un fuerte arraigo familiar en la zona. Sin embargo, el riesgo procesal fue el factor determinante para que el juez rechazara cualquier beneficio. Entre los puntos destacados por el tribunal para mantener la detención se encuentran:
El femicidio transversal es una figura legal que busca castigar con dureza a quien mata a un tercero con el objetivo de causar sufrimiento a una mujer con la que se tiene o ha tenido un vínculo. Este tipo de crímenes son considerados una de las expresiones más perversas de la violencia de género, ya que el agresor utiliza la vida de otra persona como un mero instrumento de tortura emocional. Hugo Alberto Dominguez Cornejo se convirtió así en el blanco de un ataque que pretendía destruir el entorno afectivo y la estabilidad de la mujer implicada en el conflicto previo.
En los próximos meses, la fiscalía continuará con la recolección de pruebas de ADN y el análisis exhaustivo de las comunicaciones telefónicas registradas antes y después del incidente. La comunidad de Mendoza sigue con atención el desarrollo de este caso, que ha reavivado el debate sobre la protección integral de las víctimas de violencia familiar y la efectividad de las medidas preventivas necesarias para evitar desenlaces fatales en contextos de acoso y amenazas constantes.