Economía
20/08/2026 03:07
El Ministerio de Economía oficializó el proceso que busca concesionar más de 7.500 kilómetros de vías por un plazo de 50 años
El Gobierno nacional ha dado un paso fundamental en su estrategia de transformación del sector ferroviario de carga en Argentina. Mediante la Resolución 1350/2026 emitida por el Ministerio de Economía y publicada en el Boletín Oficial, se ha autorizado formalmente el llamado a licitación pública, tanto nacional como internacional, para la privatización de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Esta decisión marca un punto de inflexión en la gestión de la infraestructura estatal, consolidando el plan anunciado previamente de desarticular la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística para dar paso a un modelo de inversión privada bajo un marco de eficiencia operativa.
La licitación contempla la concesión de las tres líneas ferroviarias principales por un período extenso de 50 años. Esta red abarca un total de 7.594 kilómetros de vías que se extienden a lo largo de 16 provincias argentinas, cumpliendo un rol vital en la conectividad federal. El sistema no solo une los centros de producción primaria con los principales puertos exportadores del litoral, sino que también mantiene conexiones internacionales críticas con países vecinos como Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, fortaleciendo el corredor bioceánico y el Mercosur.
Uno de los pilares del nuevo esquema es el establecimiento de un sistema de acceso abierto. Este modelo permitirá que múltiples operadores puedan utilizar la infraestructura, fomentando la competencia y reduciendo los costos logísticos para los productores. Asimismo, el pliego de condiciones establece que aquellos inversores que destinen al menos 200 millones de dólares a la renovación integral de las vías podrán acogerse a los beneficios fiscales y cambiarios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), asegurando así un flujo de capital genuino para obras de infraestructura que el Estado nacional no está en condiciones de financiar actualmente.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha sido enfático al justificar esta medida, señalando que la privatización es el único camino para lograr que la red ferroviaria sea puesta en valor tras décadas de abandono. Según las autoridades, el sistema actual ha operado bajo un esquema de deterioro constante, donde el gasto de los contribuyentes ha crecido exponencialmente sin resultados positivos en el volumen de carga transportada. Caputo subrayó un dato alarmante: desde el año 1970, la producción agropecuaria argentina, que es la principal demandante de este servicio, se ha multiplicado por seis, y sin embargo, la línea Belgrano transporta hoy menos mercadería que hace cinco décadas.
Con esta medida, el Poder Ejecutivo espera modernizar la flota, mejorar la seguridad operativa y potenciar la capacidad de carga del país, liberando al Estado de la carga financiera que supone mantener una estructura obsoleta y deficitaria. La privatización busca reintegrar al tren como un actor competitivo en el mercado de fletes, vital para el crecimiento de las economías regionales.