Campo
14/08/2026 21:02
La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un ingreso estable para el 2026 a pesar de las variaciones del mercado internacional
La proyección de los ingresos fiscales provenientes del sector agroindustrial es un factor determinante para la estabilidad macroeconómica de Argentina. Según el último informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la recaudación total en concepto de derechos de exportación para los principales cultivos del país —soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo— alcanzará los US$4613 millones al finalizar el presente año. Esta cifra representa una continuidad respecto a los US$4665 millones registrados en el periodo anterior, evidenciando un escenario de estabilidad a pesar de los desafíos que enfrenta el mercado global y las variaciones en las políticas impositivas locales.
Para comprender la dinámica de estos ingresos, es fundamental observar el comportamiento del primer semestre de 2026. Durante este lapso, se registró una caída significativa del 51% en comparación con el mismo periodo de 2025. Este fenómeno no respondió exclusivamente a una baja en la producción, sino que estuvo fuertemente influenciado por la aplicación de reducciones temporales en las alícuotas de los derechos de exportación, lo que alteró el flujo tradicional de divisas hacia las arcas del Estado. No obstante, se espera que la aceleración de los embarques en la segunda mitad del año compense este desfasaje inicial.
El informe de la BCR destaca que el valor proyectado para 2026 se sitúa un 1% por debajo del ciclo previo. Si comparamos estas cifras con los años récord de 2021 y 2022, donde la recaudación superó los US$8300 millones y US$9100 millones respectivamente, se nota una brecha considerable. Aquellos picos históricos estuvieron impulsados por el encarecimiento de las materias primas a raíz del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, la proyección actual es un 50% superior a los mínimos registrados en 2023, año marcado por una sequía histórica que diezmó la producción nacional.
La importancia de estos ingresos no solo radica en la cifra nominal, sino en lo que representan para la cuenta corriente del Banco Central. En un contexto donde la necesidad de divisas es imperante para cumplir con los compromisos internacionales y financiar las importaciones necesarias para la industria, el aporte del sector agropecuario se vuelve vital. La BCR advirtió que la dinámica de liquidación de divisas ha mostrado comportamientos erráticos, vinculados a las expectativas de devaluación y a las variaciones en las cotizaciones internacionales, lo que obliga al Gobierno a monitorear la competitividad.
El desglose por complejos productivos permite identificar el peso relativo de cada grano en la estructura fiscal:
En conclusión, la recaudación por retenciones muestra una resiliencia notable tras los cambios en los esquemas temporales de 2025. Los especialistas advierten que la evolución de los precios internacionales y las condiciones climáticas locales seguirán siendo las variables críticas que definirán si se logra superar la meta de los US$4613 millones. La gestión eficiente de la brecha cambiaria y los incentivos a la exportación serán claves para asegurar que el agro continúe siendo el principal proveedor de recursos genuinos para el Tesoro Nacional en los próximos meses del ejercicio fiscal.