Economía
14/08/2026 20:57
A través del DNU 736/2026, el Poder Ejecutivo permitirá a los bancos utilizar los depósitos en moneda extranjera para financiar a compañías con ingresos en pesos
El Gobierno nacional dio un paso clave en su estrategia de reactivación económica al formalizar este viernes, mediante el Boletín Oficial, una medida largamente esperada por el sector financiero y corporativo. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736/2026, el Poder Ejecutivo dispuso la flexibilización de los créditos en moneda extranjera, una iniciativa que busca dinamizar el uso de los depósitos en dólares que actualmente se encuentran en el sistema bancario. Esta normativa permite que las entidades financieras otorguen préstamos en dólares a empresas que, en algunos casos, no generan ingresos directos en esa moneda, rompiendo con una restricción técnica que limitaba el flujo de capitales.
La medida había sido anticipada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien subrayó la importancia de permitir que el ahorro de los argentinos en moneda extranjera pueda ser volcado a la producción. Según lo establecido en el artículo 2 del decreto, los bancos están autorizados a destinar los fondos provenientes de depósitos en dólares a la financiación de prestatarios con ingresos habituales vinculados al comercio exterior. No obstante, la gran novedad radica en la apertura hacia otras personas jurídicas, cuya elegibilidad dependerá de las reglamentaciones específicas que dicte el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Los puntos principales de esta reforma incluyen:
Esta decisión representa un cambio significativo en la política de encajes y capacidad prestable. Anteriormente, el marco normativo era extremadamente rígido para evitar descalces de moneda, permitiendo únicamente el financiamiento a exportadores que tuvieran ingresos naturales en dólares para cancelar sus deudas. Con esta modificación, el Gobierno busca que empresas que operan principalmente en el mercado interno, pero que forman parte de cadenas de valor estratégicas, puedan acceder a tasas competitivas en moneda extranjera, siempre bajo la supervisión de la autoridad monetaria nacional.
Expertos del sector financiero señalan que esta flexibilización podría incrementar significativamente la oferta de crédito para capital de trabajo e inversión productiva en el corto plazo. Al permitir que una mayor variedad de compañías acceda a estos fondos, se espera un alivio en las condiciones de financiamiento general del país. La implementación efectiva de esta medida dependerá ahora de la velocidad con la que el Banco Central emita las circulares correspondientes, las cuales definirán los límites, las garantías exigidas y los perfiles de riesgo permitidos para estas nuevas operaciones crediticias en el mercado interno.