Campo
10/08/2026 20:30
La crisis del sector avícola impacta fuertemente en Concepción del Uruguay
La reconocida empresa avícola Granja Tres Arroyos ha oficializado el despido de 255 trabajadores de su planta procesadora ubicada en la localidad de Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos. Esta drástica medida, que afecta a casi un tercio del personal total de la unidad productiva, se produce tras un prolongado periodo de inactividad que comenzó en mayo pasado. Según los telegramas enviados a los operarios, la firma fundamenta su decisión en una combinación de factores externos e internos que han erosionado gravemente la rentabilidad del negocio cárnico en el último ejercicio.
El argumento principal esgrimido por la compañía radica en la fuerte caída de la actividad exportadora. Durante el último año, el sector avícola argentino enfrentó severas restricciones sanitarias debido a los brotes de gripe aviar, lo que resultó en el cierre temporal de mercados estratégicos a nivel global. China, que representa el principal destino de las exportaciones de Granja Tres Arroyos, impuso barreras que dificultaron el flujo de divisas y la rotación de stocks de manera sostenida. A esto se suma una situación compleja en el plano local que agravó el escenario:
La planta, que cuenta con una dotación total de aproximadamente 700 operarios, representa uno de los motores económicos fundamentales para la región de Entre Ríos. La pérdida masiva de estos puestos de trabajo genera una honda preocupación en la comunidad local, dada la dependencia de cientos de familias de la actividad industrial de la firma líder del sector.
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) de Concepción del Uruguay han manifestado su absoluto rechazo a las cesantías. En un comunicado conjunto, las organizaciones sindicales denunciaron que entre los trabajadores despedidos se encuentran delegados de personal, lo que interpretan como una medida que vulnera los derechos de representación gremial. Los gremios calificaron el accionar de la empresa como "artero e irresponsable", señalando que no se agotaron las instancias de diálogo necesarias para evitar este desenlace social. Por su parte, desde la dirección de Granja Tres Arroyos las declaraciones han sido escuetas, limitándose a reconocer la gravedad del escenario actual y calificándolo simplemente como un momento "todo difícil" para la industria cárnica nacional.