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09/08/2026 17:20
El productor habló sin filtros sobre el momento de vulnerabilidad de su exesposa en la televisión
La televisión argentina vivió un momento de gran honestidad y tensión mediática cuando Adrián Suar aceptó la invitación al legendario programa de Mirtha Legrand. En una charla extensa que recorrió diversos aspectos de su exitosa carrera profesional y su presente en el mundo del teatro, el productor no pudo evitar las preguntas incisivas de la Chiqui sobre su vida personal y sus vínculos pasados. El punto más sensible y esperado de la entrevista surgió cuando se mencionó un episodio reciente en el que su exmujer, la actriz Araceli González, se mostró profundamente angustiada y lloró desconsoladamente frente a las cámaras en ese mismo escenario televisivo. Suar, manteniendo la compostura característica pero con una sinceridad poco habitual en él, decidió romper el silencio mediático y ofrecer su perspectiva sobre los conflictos que los han distanciado de manera irreconciliable en los últimos años.
Ante la mirada atenta y curiosa de Mirtha Legrand, el fundador de la productora Pol-ka explicó que ver a la madre de su hijo, Toto Kirzner, en ese estado de vulnerabilidad extrema no le fue indiferente en absoluto. Sin embargo, aclaró con firmeza que las interpretaciones sobre los hechos que desencadenaron aquel llanto son sumamente complejas y poseen múltiples aristas legales y emocionales. Según Adrián Suar, las disputas legales relacionadas con la división de bienes y la gestión de la productora han generado un desgaste emocional muy fuerte en ambas partes involucradas. El actor y empresario subrayó que, a pesar de las profundas diferencias, siempre ha intentado mantener un vínculo respetuoso por el bienestar de su hijo en común, aunque reconoció que en la actualidad la comunicación es prácticamente inexistente debido a los reclamos judiciales que persisten. Durante la entrevista, el productor destacó los siguientes puntos clave:
El productor afirmó con seriedad que entiende perfectamente el dolor que puede sentir Araceli González, pero también enfatizó con seguridad su derecho a defender su propia verdad en el ámbito judicial correspondiente, lejos de los flashes de las cámaras. Mirtha Legrand, fiel a su estilo directo, indagó sobre la posibilidad remota de una reconciliación amistosa o, al menos, un acercamiento para dialogar en paz, a lo que Suar respondió con cautela, indicando que el tiempo será el único encargado de acomodar las cosas en su lugar. La entrevista dejó en evidencia que, detrás de las luces del éxito masivo y el glamour de El Trece, existen historias de vida marcadas por conflictos humanos universales como el perdón, la justicia y la dificultad de soltar el pasado. El público en las redes sociales no tardó en reaccionar con vehemencia, dividiendo opiniones entre quienes apoyan la postura firme de Suar y quienes empatizan profundamente con la sensibilidad mostrada por la reconocida actriz.