Campo
09/08/2026 01:03
La falta de piso y la alta humedad retrasan la cosecha del maíz tardío poniendo en jaque la producción agropecuaria
El sector agropecuario argentino enfrenta un momento de incertidumbre crítica debido a las condiciones climáticas adversas que han paralizado la cosecha de maíz tardío en las zonas más productivas del país. Técnicos y productores de la zona de Alvear han manifestado su temor ante la imposibilidad de ingresar a los lotes, una situación que pone en riesgo aproximadamente 150.000 hectáreas de cultivo en la región núcleo. La elevada humedad acumulada durante las últimas semanas de julio ha generado un escenario de vulnerabilidad para los granos que aún permanecen en el campo sin recolectar.
Según el último informe emitido por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, todavía resta cosechar el 47% del maíz tardío. La parálisis de las actividades se debe principalmente a la falta de piso, lo que impide el tránsito de las maquinarias pesadas necesarias para la recolección. Este fenómeno meteorológico no solo demora los tiempos logísticos, sino que aumenta el peligro de deterioro del cereal. Entre los riesgos más latentes se encuentran:
La situación en el campo es dispar, pero el nerviosismo es generalizado entre los actores de la cadena. Si bien el relevamiento actual de la Bolsa de Comercio de Rosario no confirma un daño total irreversible en las hectáreas pendientes, el potencial de pérdida aumenta con cada día que la humedad persiste. Los productores observan con desconfianza los pronósticos climáticos, esperando una ventana de tiempo seco que permita reanudar las labores antes de que el deterioro sea masivo y afecte los márgenes de rentabilidad.
El maíz tardío se ha convertido en un componente esencial de la rotación agrícola en Argentina, ofreciendo una estabilidad que los cultivos tempranos a veces pierden por las sequías estivales. Sin embargo, su cosecha hacia finales del invierno lo expone a este tipo de contingencias climáticas extremas. La comunidad técnica subraya que la vigilancia será extrema una vez que las máquinas puedan entrar nuevamente a los lotes para evaluar el estado real de la mercadería y determinar los niveles de humedad finales del grano.
Finalmente, la expectativa del mercado se mantiene centrada en la evolución de las condiciones atmosféricas en la región central del país. Una mejora en el clima no solo permitiría asegurar el volumen de producción estimado, sino que también aliviaría la presión logística en los puertos y centros de acopio regionales. Por ahora, el sector permanece en estado de alerta, monitoreando minuto a minuto la humedad del suelo y la salud de las plantas que aún resisten a la intemperie en una de las campañas más desafiantes de los últimos años.