Campo
08/08/2026 19:27
Un nuevo comunicado del grupo inversor posterga el pago de salarios y mantiene la paralización de la histórica fábrica de cosechadoras en Santa Fe
La situación de la histórica fábrica de cosechadoras Vassalli, ubicada en la localidad santafesina de Firmat, ha tomado un giro inesperado que profundiza la preocupación de sus trabajadores y de toda la comunidad productiva de la región. El empresario Roberto Chinelli, quien lidera el grupo inversor interesado en la adquisición de la firma, emitió recientemente un documento denominado “Comunicado Nro. 2”, en el cual se detallan las complicaciones que impiden, por el momento, concretar el traspaso accionario y la consecuente inyección de capital necesaria para la reactivación de la planta.
Uno de los puntos más críticos que destaca el informe es la imposibilidad de cumplir con el pago de los haberes correspondientes al último mes vencido. Esta situación afecta directamente a los operarios de las tres plantas que la firma posee en el sur de Santa Fe, las cuales permanecen inactivas desde finales de 2025. Según el grupo inversor, la cancelación de las deudas salariales se encuentra supeditada a la firma de compromisos por parte de terceros involucrados en la transferencia de las acciones, un proceso que se ha dilatado más de lo previsto originalmente por las autoridades intervinientes.
El comunicado utiliza un lenguaje marcadamente condicional, señalando que la conformidad de estos actores externos estaría confirmada en las próximas 72 horas hábiles. No obstante, la falta de certezas ha generado malestar en el ámbito gremial, ya que se esperaba que la operación estuviera cerrada hace al menos una semana. Además de la cuestión salarial, el conflicto laboral se mantiene latente debido a las discusiones sobre la jornada laboral. El grupo inversor pretende retomar el esquema de ocho horas de trabajo, un punto que aún genera rispideces en las negociaciones entre las partes.
Vassalli es un emblema de la industria nacional de maquinaria agrícola. Su posible reactivación es vista como un factor clave para el dinamismo económico de la zona, que también sigue de cerca otros sectores en auge, como el de las legumbres que ocupan miles de hectáreas en el país. Sin embargo, este nuevo retraso abre un interrogante sobre la solidez del acuerdo y la capacidad real del grupo de Roberto Chinelli para hacerse cargo de una estructura industrial tan compleja. Los próximos días serán determinantes para definir si la fábrica vuelve a producir o si el conflicto entra en una fase de mayor estancamiento, afectando a más de un centenar de familias santafesinas.