Deporte
03/08/2026 12:33
El técnico busca soluciones inmediatas ante la crisis de resultados antes de enfrentar a Tigre
El presente de River no es el esperado y la preocupación se ha instalado de manera definitiva en el predio de Ezeiza. Tras la reciente caída frente a Rosario Central, que marcó la cuarta derrota consecutiva para el equipo dirigido por Eduardo Coudet, el entrenador ha tenido que tomar decisiones drásticas para intentar cambiar el rumbo de un plantel que parece haber perdido la brújula futbolística. El clima de tensión es evidente, y la necesidad de sumar puntos se ha vuelto una urgencia impostergable para mantener vivas las aspiraciones en el torneo local.
La derrota en Rosario no fue un hecho aislado, sino la culminación de una serie de rendimientos bajos que han dejado al Millonario en una posición incómoda en la tabla de posiciones. Ante este panorama, Coudet optó por un cambio en la planificación semanal. A diferencia de otras oportunidades donde se otorgaban días de descanso prolongados para descomprimir, esta vez el cuerpo técnico ha decidido intensificar las charlas tácticas y el trabajo de campo. El objetivo es claro: detectar las fallas defensivas que han costado puntos vitales y recuperar la eficacia goleadora que caracterizaba al equipo en meses anteriores.
Durante las últimas sesiones, el Chacho Coudet se mostró muy activo, deteniendo el juego constantemente para corregir movimientos y exigir mayor compromiso en la marca. La lista de prioridades para el cuerpo técnico incluye:
El próximo compromiso de River será contra Tigre, un rival que siempre suele complicar al conjunto de Núñez en su estadio. Para este encuentro, se esperan modificaciones en la alineación titular. Coudet no ha confirmado el equipo, pero los rumores indican que algunos referentes podrían ir al banco de suplentes para dar paso a futbolistas con mayor despliegue físico. La decisión del entrenador de mantener al plantel concentrado y enfocado demuestra que ya no hay margen para el error.
La dirigencia de River, por su parte, mantiene el respaldo hacia el proyecto de Eduardo Coudet, aunque saben que los resultados mandan en el fútbol argentino. El partido en Victoria será una prueba de fuego para los jugadores, quienes deben demostrar que tienen la capacidad de reacción necesaria para vestir la camiseta de uno de los clubes más grandes del continente. La hinchada espera una respuesta contundente dentro de la cancha que ponga fin a este ciclo de derrotas y devuelva la tranquilidad al mundo River.