Economía

02/08/2026 00:01

Argentina pierde 3000 millones de dólares anuales por falta de tecnología en el cultivo de soja

Juan Farinati, CEO de Bayer Cono Sur, destaca la necesidad de enfocarse en la productividad y la propiedad intelectual

Argentina pierde 3000 millones de dólares anuales por falta de tecnología en el cultivo de soja

Argentina enfrenta un desafío productivo sin precedentes en su sector agrícola, un motor fundamental para la economía nacional. Juan Farinati, presidente y CEO de Bayer Cono Sur, reveló en una entrevista reciente que el país deja de percibir aproximadamente 3000 millones de dólares cada año en el cultivo de soja debido a la falta de adopción de las últimas tecnologías disponibles en el mercado global. Este rezago tecnológico pone a la Argentina en una posición de desventaja competitiva frente a potencias regionales como Brasil, que ha sabido aprovechar los avances en biotecnología para potenciar sus rindes por hectárea de manera exponencial.

De la especulación financiera a la eficiencia productiva

Uno de los cambios más profundos observados por Farinati es la transformación del perfil del productor agropecuario argentino en el contexto actual. Hasta diciembre de 2023, debido a la inestabilidad macroeconómica y las distorsiones cambiarias, el negocio agrícola estaba fuertemente sesgado hacia lo financiero. El productor se enfocaba principalmente en la gestión de inventarios y el manejo de divisas, analizando el mejor momento para comprar insumos y vender granos como una forma de protección patrimonial. Hoy, con un horizonte de estabilización, el escenario está virando hacia una búsqueda de productividad real y eficiencia técnica en el lote.

Para alcanzar la ambiciosa meta nacional de 200 millones de toneladas de cosecha total, Farinati sostiene que es indispensable mejorar el marco legal, especialmente en lo que respecta a la protección de la propiedad intelectual. La adhesión a tratados internacionales es vista como un paso necesario para incentivar la inversión privada en biotecnología y genética, permitiendo que las semillas de última generación, con mayor resistencia a plagas y sequías, lleguen al campo argentino de manera fluida y legal.

Principales desafíos para el sector agroindustrial:

  • Cerrar la brecha tecnológica de rendimiento frente a países competidores de la región.
  • Fomentar un marco jurídico sólido para la protección de la propiedad intelectual biotecnológica.
  • Optimizar el rinde por hectárea mediante agricultura de precisión y análisis de grandes datos.
  • Lograr una estabilidad macroeconómica que permita la planificación de inversiones a largo plazo.

Bayer, como compañía líder en ciencia aplicada a la alimentación y la salud, ve en el Cono Sur un centro neurálgico de crecimiento. Con el 80% de su negocio regional concentrado en el agro, la empresa apuesta por condiciones que permitan a los productores invertir en herramientas de vanguardia. Además de la biotecnología, la digitalización del campo a través de plataformas que permiten monitorear cultivos en tiempo real es una de las apuestas más fuertes de la firma alemana. Solo a través de la integración de estas tecnologías, Argentina podrá revertir la pérdida de ingresos millonarios y consolidar su rol como proveedor de alimentos para un mundo que demanda cada vez más sustentabilidad y eficiencia en el uso de los recursos naturales.

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