Ciencia
29/07/2026 12:00
Un estudio científico desmiente la visión de la selva como un territorio despoblado antes de la colonización
La Amazonia ha sido históricamente malinterpretada por la visión occidental, que a menudo la ha descrito como un ecosistema virgen y hostil, escasamente poblado por comunidades nómadas antes del contacto europeo. Sin embargo, una investigación revolucionaria publicada recientemente en la revista Nature ha transformado por completo nuestra comprensión de este vasto bioma. Un equipo internacional de arqueólogos y científicos ha identificado más de 20.000 estructuras de tierra, conocidas como geoglifos, ocultas bajo la densa vegetación selvática, lo que sugiere la existencia de una red urbana y social sumamente compleja. Este descubrimiento no solo es un hito arqueológico, sino que redefine la historia demográfica del continente sudamericano.
El estudio se centra especialmente en la civilización Aquiry, un grupo que habitó una zona que apenas representa el 3% de la cuenca amazónica. Según las estimaciones de los investigadores, esta región pudo haber albergado a una población de entre 1,25 y 3 millones de personas entre los años 100 y 300 d. C. La escala de estas construcciones sugiere una organización social avanzada, capaz de movilizar enormes cantidades de mano de obra para modificar el paisaje con fines ceremoniales, defensivos o residenciales. Entre los hallazgos más destacados se encuentran:
La investigación subraya que la Amazonia no era un desierto verde, sino un mosaico de sociedades interconectadas que transformaron su entorno de manera sostenible. Estos geoglifos habían permanecido invisibles durante siglos debido a la regeneración de la selva tras el colapso demográfico provocado por las enfermedades introducidas durante la colonización. El uso de tecnologías avanzadas ha permitido penetrar el dosel arbóreo y cartografiar estas cicatrices del pasado, demostrando que gran parte de la selva que hoy consideramos virgen fue, en realidad, un jardín cultivado y densamente habitado por civilizaciones milenarias que manejaron el ecosistema con una sofisticación técnica sorprendente para su época.