Campo
28/07/2026 00:56
El mercado mundial proyecta una cosecha récord y precios firmes para el aceite de girasol en la próxima campaña
El panorama para la producción de girasol en Argentina y en los principales mercados internacionales se presenta sumamente alentador para el ciclo agrícola de 2026. Los elevados precios internacionales de las oleaginosas han actuado como un motor fundamental para impulsar la intención de siembra a nivel global. Según las proyecciones más recientes publicadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), se espera una cosecha mundial que alcance los 62,6 millones de toneladas. Esta cifra representa un incremento significativo del 13,4% en comparación con la campaña anterior, consolidando una tendencia de crecimiento que beneficia directamente a los productores locales que han decidido apostar por este cultivo resistente y rentable.
El crecimiento del sector no se limita únicamente al volumen de la cosecha, ya que se espera que la molienda industrial acompañe esta evolución alcanzando los 55,8 millones de toneladas a nivel global, lo que supone un aumento del 11,6% interanual. Un informe reciente emitido por la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) destaca que, a pesar del aumento en la producción, los stocks finales globales se mantendrán en niveles históricamente bajos, situándose cerca de los 3,9 millones de toneladas. Esta relación ajustada entre la oferta y la demanda total es un factor económico clave que continúa brindando un soporte sólido a los precios internacionales del aceite de girasol, garantizando que el mercado no se sature y que la rentabilidad para el agricultor se mantenga estable frente a otras opciones de siembra.
En el plano local, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé un aumento sostenido del área sembrada en las principales regiones productoras del país. Según los técnicos de Asagir, la superficie destinada al girasol en Argentina para 2026 podría generar una producción total de 8 millones de toneladas, superando ampliamente los 6,6 millones del ciclo previo. Este optimismo en el campo argentino se ve reforzado por la firmeza del mercado internacional de aceites vegetales, la cual se ve impulsada por un consumo creciente en Asia y por el mantenimiento de conflictos bélicos que limitan el suministro de otras fuentes de grasa vegetal. A mediados del mes de julio, los precios en el mercado interno se situaban en torno a los 662.850 pesos por tonelada, cifra equivalente a unos 447 dólares, posicionando al girasol como una de las alternativas más competitivas y seguras para los esquemas de rotación de cultivos en el actual escenario económico.