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27/07/2026 20:19

Conflicto en la industria equina por el nuevo sistema de trazabilidad del Senasa

Entidades del sector piden excluir a los caballos deportivos de las normativas diseñadas para la exportación de carne

Conflicto en la industria equina por el nuevo sistema de trazabilidad del Senasa

La implementación de un nuevo esquema de trazabilidad de medicamentos veterinarios ha generado una profunda inquietud en el sector ecuestre argentino. Diversas cámaras de laboratorios, asociaciones de criadores y entidades veterinarias han manifestado su rechazo ante las exigencias impuestas por el Senasa, argumentando que el sistema actual está diseñado para animales destinados al consumo humano y no para el segmento deportivo. La controversia se centra en la aplicación de la Resolución 461/2025, la cual establece controles estrictos sobre el uso de ciertos fármacos en los equinos.

El impacto de las normativas europeas en los equinos locales

El origen de este conflicto se remonta a las exigencias sanitarias de la Unión Europea para la importación de carne equina desde la Argentina. Para cumplir con estos estándares, el organismo sanitario nacional desarrolló un sistema que obliga a identificar mediante un microchip y registrar cada tratamiento médico a través de la Receta Veterinaria Electrónica (RVE). Sin embargo, las trece instituciones que elevaron el reclamo sostienen que los caballos deportivos jamás ingresan a la cadena alimentaria, por lo que someterlos a este régimen resulta innecesario y burocrático.

Uno de los puntos más críticos señalados por los profesionales del sector es el manejo de la fenilbutazona, un antiinflamatorio de uso común en la medicina deportiva equina. Bajo la nueva normativa, cada vez que un veterinario utiliza este principio activo, debe realizar un procedimiento administrativo exhaustivo que incluye el escaneo del microchip y la carga de datos en la plataforma digital oficial. Según los criadores, este proceso no solo demora las atenciones sanitarias urgentes, sino que impone una carga administrativa que no se condice con la realidad del entrenamiento y la competencia de alto rendimiento.

Las entidades representativas, que incluyen a los sectores de cría, salto y polo, solicitaron formalmente ser excluidas de este circuito de faena para evitar las obligaciones de la resolución mencionada. Argumentan que la industria del caballo deportivo es un motor económico fundamental, como quedó demostrado en la última Exposición Rural de Palermo, y que este tipo de trabas regulatorias solo perjudican la competitividad del país en el mercado internacional de caballos de élite. Mientras tanto, fuentes del Senasa confirmaron que el planteo está siendo analizado, aunque recordaron que las restricciones sobre la fenilbutazona son una imposición directa de los mercados externos que compran carne argentina.

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