Negocios
24/07/2026 14:38
Un informe de la consultora NielsenIQ reveló un retroceso de apenas el 0,5% en el bimestre mayo-junio.
El escenario económico actual presenta señales mixtas respecto a la evolución de las ventas minoristas. Aunque el consumo masivo en Argentina todavía no logra consolidar una senda de recuperación sostenida, los datos más recientes sugieren un cambio en la intensidad del declive. Según el último relevamiento de la consultora NielsenIQ, la caída del consumo de productos de la canasta básica fue de apenas el 0,5% interanual durante el bimestre comprendido entre mayo y junio de este año. Este dato resulta significativo, ya que muestra un retroceso considerablemente menos pronunciado que el reportado por otros indicadores del mercado, lo que sugiere que el ritmo de la caída se está estabilizando en ciertos canales de venta estratégicos.
La cifra presentada por NielsenIQ contrasta notablemente con el informe reciente de la consultora Scentia, que había registrado una caída más profunda para el mes de junio de forma aislada. La diferencia fundamental entre ambos estudios radica en las metodologías aplicadas y el alcance de la cobertura geográfica. Mientras que Scentia pone un foco muy fuerte en la evolución mensual dentro de las grandes cadenas de supermercados y autoservicios independientes, NielsenIQ trabaja con promedios bimestrales y releva una gama más amplia de canales de comercialización. Esta metodología permite suavizar las fluctuaciones bruscas de un mes específico y ofrecer una visión más panorámica del comportamiento del comprador argentino en diversos entornos de consumo.
Al analizar el interior de la canasta de consumo, se observan desempeños muy dispares que reflejan las prioridades de gasto de los hogares en un contexto de alta presión inflacionaria. El rubro de alimentos fue el único que logró un crecimiento positivo del 1,6%, impulsado principalmente por los siguientes factores:
Por otro lado, los sectores vinculados al cuidado personal y la limpieza continúan sufriendo los mayores ajustes en el presupuesto familiar. Este segmento registró una caída promedio del 2,3%, desglosada en un retroceso del 1,6% en productos de cosmética y tocador, y una disminución más severa del 4% en artículos para la limpieza del hogar y el cuidado de la ropa. En el caso de las bebidas, la contracción general fue del 2%, explicada en su mayoría por la baja del 2,7% en las opciones sin alcohol, mientras que las bebidas alcohólicas mostraron una mayor resiliencia con un descenso de apenas el 0,4%. Esta dinámica evidencia que el consumidor argentino está priorizando el abastecimiento de la despensa básica y buscando segundas marcas para mantener el consumo de alimentos, mientras reduce drásticamente los gastos en mantenimiento del hogar y cuidado estético profesional.