Exterior
21/07/2026 17:31
La llegada de Mijailo Drapaty busca calmar la agitación social y militar en plena invasión rusa
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha tomado una decisión drástica en un momento crítico para la defensa nacional. Tras seis jornadas consecutivas de intensas protestas en las principales ciudades del país, el mandatario ha anunciado el relevo del general Oleksandr Sirski como jefe de las Fuerzas Armadas. Este movimiento busca no solo reorganizar la estrategia bélica contra la invasión de Rusia, sino también apaciguar el descontento social que ha estallado recientemente. El sustituto designado es Mijailo Drapaty, un militar de alto rango cuya trayectoria sugiere una búsqueda de estabilidad dentro de los mandos operativos ucranianos.
La tensión en las calles de Kiev ha crecido exponencialmente desde la destitución de Mijailo Fedorov, el carismático ministro de Defensa de tan solo 35 años que contaba con un amplio respaldo popular por su gestión tecnológica y de transparencia. La salida de Fedorov fue el detonante de una crisis política interna que ha obligado a Zelenski a replantearse la composición de su gabinete de guerra de forma integral. Los manifestantes exigen ahora transparencia y una hoja de ruta clara frente a un conflicto que se prolonga sin señales de una resolución inmediata, provocando un desgaste evidente en la moral ciudadana. El nombramiento de Drapaty se interpreta como un intento de profesionalizar aún más el mando y alejarlo de las turbulencias políticas que han afectado al Ministerio de Defensa en las últimas semanas de agitación.
Factores clave en la restructuración militar:
Expertos en geopolítica señalan que este relevo es uno de los más arriesgados de la administración Zelenski desde el inicio de la guerra a gran escala. La figura de Drapaty es respetada dentro del ejército, pero el reto de suceder a Sirski bajo la presión de las protestas civiles no tiene precedentes históricos cercanos. La comunidad internacional observa con cautela estos cambios, pues la estabilidad del mando ucraniano es fundamental para mantener la cohesión en la resistencia contra el Kremlin. El objetivo final de Zelenski es consolidar un mando unificado que pueda resistir los embates rusos mientras gestiona la compleja realidad política interna de un país agotado pero determinado.