Deporte
21/07/2026 23:55
Los directivos de Núñez frenaron la negociación por el giro inesperado del club mexicano
El mercado de pases en el fútbol argentino suele ser una montaña rusa de emociones, y el caso de Marcelo Correa no es la excepción. Lo que parecía ser una operación cerrada y confirmada entre River Plate y Tigres de México, ha sufrido un vuelco dramático en las últimas horas. A pesar de que los términos económicos originales estaban acordados y el jugador ya preparaba sus valijas para viajar a Buenos Aires, la dirigencia del club mexicano decidió cambiar unilateralmente las condiciones del traspaso, poniendo en serio riesgo la llegada del delantero al equipo de Núñez.
La negociación se encontraba en su etapa final, con un acuerdo que rondaba los montos esperados por ambas instituciones. Sin embargo, de manera inesperada, los directivos de Tigres solicitaron modificaciones en los plazos de pago y en ciertas cláusulas de bonificación por objetivos cumplidos. Esta actitud fue tomada como una falta de respeto en las oficinas del Estadio Monumental, donde consideran que los pactos de palabra y los borradores enviados deben respetarse hasta el final. La postura de la dirigencia de River Plate es firme: no aceptarán nuevas exigencias de último minuto que alteren el equilibrio financiero del club.
El interés de River por Correa no es nuevo. El atacante es una de las prioridades del cuerpo técnico, que busca jerarquizar el frente de ataque para afrontar los compromisos de la Copa Libertadores y el torneo local. No obstante, en Buenos Aires aseguran que:
La situación ha generado malestar también en el entorno del futbolista. Correa ha manifestado internamente su deseo de vestir la camiseta del Millonario y dar el salto definitivo en su carrera. Incluso se supo que ya había mantenido charlas preliminares para coordinar su logística de llegada, la cual ha quedado en suspenso hasta que se resuelva este conflicto administrativo entre los clubes.
Si bien todavía existe una luz de esperanza para reflotar el pase, el tiempo corre en contra de River. El cierre de la ventana de transferencias se aproxima y la necesidad de contar con el plantel completo es prioritaria para la planificación estratégica. La influencia de figuras externas y las dinámicas volátiles del fútbol mexicano también son factores que se analizan de cerca por la secretaría técnica.
En caso de que Tigres no dé marcha atrás con sus pretensiones, River retirará la oferta formal y buscará opciones en otros mercados. La prioridad sigue siendo reforzar el ataque con un nombre de peso, pero no se comprometerá el patrimonio de la institución. Los hinchas esperan con ansiedad una resolución definitiva, mientras la novela de Correa suma un capítulo de incertidumbre que nadie esperaba hace apenas unas horas.