Economía
19/07/2026 13:26
El expresidente de Cervecería Quilmes falleció a los 77 años dejando un legado de innovación y ética en los negocios
El ámbito empresarial argentino despide con profundo pesar a Carlos José Miguens, quien falleció este domingo a los 77 años como consecuencia de una enfermedad oncológica. Su partida deja un vacío en una de las dinastías industriales más influyentes de la historia nacional, el Grupo Bemberg. Miguens no solo fue un heredero de esta tradición, sino un innovador que supo adaptar el legado familiar a los desafíos de la economía moderna sin perder de vista los valores éticos que rigieron su vida profesional y personal.
Nacido el 16 de febrero de 1949, Carlos J. Miguens creció en un entorno donde la cultura y el desarrollo económico se entrelazaban de manera natural. Hijo de la célebre cineasta María Luisa Bemberg y del prestigioso arquitecto Carlos María Miguens, se formó académicamente en economía en la Universidad del Salvador. Su formación humanista, sumada a su visión estratégica, lo llevó a presidir durante años el directorio de Cervecería y Maltería Quilmes S.A., donde logró hitos significativos para la expansión de la marca en toda la región.
Bajo su liderazgo, la compañía no solo consolidó su dominio absoluto en el mercado interno argentino, sino que se expandió regionalmente con la incorporación de plantas fabriles en Chile y Bolivia. Miguens creía fervientemente en la capacidad de la industria nacional para generar empleo genuino y de calidad. Por ello, la venta de la empresa a capitales extranjeros en años posteriores fue para él un proceso agridulce, marcado por el orgullo del valor alcanzado por la firma pero teñido por su deseo permanente de mantener el arraigo del capital nacional en manos locales.
Un legado de ética y compromiso con el desarrollo nacional
Más allá de sus logros comerciales, Carlos J. Miguens será recordado por su integridad personal. Siempre citaba a su abuelo, Otto Eduardo Bemberg, como su máximo referente en cuanto a comportamiento ético y visión de futuro. En una Argentina caracterizada por constantes crisis económicas y volatilidad, Miguens se mantuvo firme en evitar los atajos y las prácticas corporativas dudosas, promoviendo en cambio un capitalismo de responsabilidades compartidas. Su visión incluía aspectos fundamentales para el éxito empresarial:
Su fallecimiento marca el fin de una era para el empresariado que priorizaba la visión de largo plazo por sobre la especulación inmediata. Sus colegas y familiares destacan su calidez humana, su sencillez y su capacidad de innovar sin abandonar las raíces. Carlos José Miguens deja un ejemplo perdurable de cómo la herencia familiar puede potenciarse a través del trabajo duro, la honestidad y la convicción de que el desarrollo empresarial es indisoluble del bienestar general del país.