Campo
19/07/2026 03:00
El diseñador industrial Nicolás Tiferes creó Mathienzo, una marca de yerba mate de lujo que conquista los mercados internacionales
Nicolás Tiferes es un diseñador industrial cuya trayectoria comenzó de manera casi orgánica gracias a su temprana curiosidad por la creación de objetos y marcas con identidad propia. Su formación académica le brindó las herramientas necesarias para transformar ideas innovadoras en productos comerciales exitosos. Tras años de experiencia en el mundo corporativo, hoy lidera Mathienzo, una marca de yerba mate y productos derivados que ha logrado posicionarse en un segmento extremadamente exclusivo: el mundo del polo internacional. El camino de Tiferes hacia el éxito empresarial no fue directo, sino que se forjó mediante la observación de necesidades no resueltas en el mercado tradicional del consumo argentino.
La historia de Tiferes tiene un punto de inflexión clave durante su paso por la reconocida empresa La Martina. Mientras trabajaba como cadete, finalizaba sus estudios universitarios, lo que le permitió entender desde adentro la logística y el marketing de una marca con proyección global. Con esa visión, decidió emprender por su cuenta enfocándose en un producto culturalmente arraigado pero poco tecnificado: el mate. Su primer gran éxito fue el desarrollo de un mate de silicona, una propuesta disruptiva que rompió con los moldes tradicionales de madera o calabaza. Este producto no solo fue un suceso de ventas, con más de 500.000 unidades comercializadas, sino que sirvió como plataforma de lanzamiento para lo que vendría después.
En el año 2022, Tiferes dio un paso más ambicioso al fundar Mathienzo. Esta vez, el objetivo era la yerba mate, pero con un enfoque estrictamente premium. Para lograrlo, estableció una alianza con un molino especializado en la localidad de Oberá, en la provincia de Misiones. El proceso de producción se centró en un estacionamiento natural prolongado y una molienda cuidadosamente seleccionada para satisfacer los paladares más exigentes de Europa y Medio Oriente. La marca no se limitó solo a la yerba tradicional; expandió su catálogo incluyendo:
La asociación estratégica con La Martina fue el catalizador definitivo. Al vincular su producto con el deporte del polo, Mathienzo logró entrar en clubes exclusivos de diversos países, convirtiéndose en el compañero ideal de los polistas internacionales. Este posicionamiento estratégico demuestra que la innovación en productos tradicionales argentinos puede abrir puertas en mercados de lujo si se mantiene un estándar de calidad riguroso y una narrativa de marca coherente con el prestigio internacional de Argentina en el deporte ecuestre.