Policiales
17/07/2026 21:29
Los abogados de Ulises Jaitt presentaron un pedido formal para que el Equipo Argentino de Antropología Forense intervenga en la causa
La muerte de Natacha Jaitt continúa siendo un foco de controversia en el ámbito judicial argentino. A más de cinco años de aquel fatídico evento en el salón Xanadú, su familia, encabezada por su hermano Ulises Jaitt, no cesa en su búsqueda de justicia por lo que consideran un cierre apresurado del expediente. En una reciente presentación judicial, los representantes legales de la querella han solicitado formalmente que se deje sin efecto el archivo de la causa y se proceda a una reapertura exhaustiva que incluya la participación del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Este organismo es reconocido mundialmente por su rigor científico y su capacidad para resolver casos de alta complejidad, lo que representa una esperanza de transparencia para los deudos de la mediática modelo y conductora.
El argumento central para este nuevo pedido radica en la supuesta existencia de irregularidades en la recolección de pruebas iniciales y en la interpretación de los resultados forenses originales. Los abogados sostienen que la extracción de datos de la tablet de Natacha, un proceso técnico que demoró años debido a las barreras tecnológicas impuestas por el dispositivo, ha proporcionado elementos suficientes para cuestionar la teoría del fallecimiento accidental. Según la defensa, existen mensajes y archivos que ubicarían a la víctima en una situación de vulnerabilidad extrema y bajo amenazas constantes en los días previos a su deceso. Dentro del pliego de peticiones presentado ante la justicia de San Isidro, se destacan los siguientes puntos fundamentales:
Para la familia Jaitt, el cierre de la investigación fue una decisión que no tomó en cuenta el contexto de las denuncias que la modelo venía realizando públicamente sobre temas de alta sensibilidad social. Natacha se había convertido en una figura incómoda para diversos sectores debido a sus acusaciones sobre redes de abusos y corrupción sistémica. Por ello, la hipótesis de un atentado planificado sigue vigente en el seno de su círculo íntimo, quienes desconfían de la versión oficial de la falla multiorgánica. La justicia ahora tiene la enorme responsabilidad institucional de determinar si los nuevos elementos científicos aportados justifican una nueva etapa de instrucción penal. La sociedad argentina, por su parte, sigue con atención el desarrollo de un caso que mezcla poder y misterio, esperando que finalmente la verdad salga a la luz.