Exterior
15/07/2026 08:08
El comunicador exiliado en España fue acusado de injurias y difamación tras su regreso al país magrebí
El periodista marroquí Ali Lmrabet ha sido finalmente puesto en libertad en la ciudad de Casablanca. Este desenlace se produce tras haber permanecido detenido durante setenta y dos horas en dependencias policiales, una situación que generó una rápida movilización de organismos internacionales de defensa de la prensa. Lmrabet, de 66 años, reside actualmente en Barcelona, ciudad donde se exilió hace ya dos décadas tras enfrentar procesos judiciales que terminaron en penas de cárcel e inhabilitación profesional en su país de origen.
El arresto se produjo el pasado domingo en la ciudad portuaria de Tánger, apenas Lmrabet cruzó la frontera para realizar una visita personal. Según las fuentes oficiales de la familia, el informador fue acusado de supuestos delitos de injurias, difamación y falsedad informativa cometidos presuntamente a través de sus perfiles en redes sociales. Durante años, Lmrabet ha mantenido una postura crítica hacia las instituciones marroquíes, lo que le ha valido ser una figura central en el debate sobre la libertad de prensa en el Magreb.
A pesar de la gravedad inicial de los cargos, la presión mediática y diplomática parece haber influido en su liberación anticipada. El periodista, conocido por su mordacidad y su rechazo a la censura, siempre ha defendido que su labor es estrictamente profesional. Los cargos de falsedad informativa suelen ser utilizados frecuentemente contra voces disidentes, lo que preocupa a organizaciones como Reporteros Sin Fronteras. La trayectoria de Lmrabet ha estado marcada por la censura desde principios de los años 2000, cuando sus publicaciones satíricas desafiaron los límites de lo permitido en el reino. Su detención actual no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una tendencia creciente de vigilancia sobre los contenidos digitales y la opinión pública.
La liberación de Lmrabet no cierra el debate sobre el espacio democrático en el país. Los puntos clave de esta problemática incluyen:
Finalmente, el retorno de Lmrabet a su residencia en España se espera en las próximas horas, mientras sus abogados analizan si el proceso judicial en Marruecos continuará abierto o si las acusaciones han sido retiradas de forma definitiva tras su paso por el juzgado en Casablanca. Es fundamental entender que este tipo de detenciones buscan silenciar no solo al individuo, sino crear un efecto disuasorio en toda la comunidad periodística que informa sobre la realidad marroquí.