Campo
14/07/2026 08:52
La iniciativa busca controlar especies invasoras y garantizar la seguridad alimentaria en la región
El Gobierno de Río Negro ha oficializado su intención de enviar un ambicioso proyecto de ley a la Legislatura provincial durante el transcurso del mes de agosto. Esta normativa busca establecer un marco legal sólido para permitir la venta formal y el aprovechamiento gastronómico de la carne de especies silvestres. El eje central de la propuesta se enfoca en gestionar la presencia del jabalí y el ciervo, dos especies exóticas invasoras que han colonizado vastas zonas de la provincia, incluyendo áreas de alta relevancia turística y productiva. La medida pretende transformar un problema ambiental en una oportunidad económica regulada.
La introducción de especies foráneas en el ecosistema patagónico ha generado desequilibrios significativos a lo largo de las décadas. El jabalí, por ejemplo, no solo daña los suelos y cultivos, sino que también es un potencial vector de enfermedades si no se controla adecuadamente. Norberto Tabaré Bassi, secretario de Ganadería de la provincia, señaló que el objetivo no es fomentar la cría sistemática de estos animales, sino realizar un aprovechamiento inteligente de la fauna que ya se encuentra en libertad y que hoy representa una carga para el ambiente. La ley prevé una actualización integral de la normativa de carnes vigente en la región.
Los pilares fundamentales de este nuevo marco normativo incluyen los siguientes puntos:
La adecuación de la Ley Provincial de Carnes permitirá que Río Negro se posicione a la vanguardia en el manejo de fauna silvestre. Actualmente, gran parte de esta carne se consume de manera informal o se desperdicia, perdiendo la oportunidad de integrar una proteína de alta calidad nutricional a la dieta local. Además, esta iniciativa generará empleo genuino en las zonas rurales mediante la habilitación de puntos de acopio y faena especializada. Con controles estrictos de inocuidad, la provincia espera no solo proteger sus recursos naturales, sino también generar una nueva cadena de valor que beneficie a todos los actores locales y brinde mayores garantías sanitarias a los consumidores locales y a los miles de turistas que visitan la zona andina cada año.