Economía
13/07/2026 19:43
Con casi toda su flota en tierra y un cambio de dueños polémico, la empresa atraviesa su peor momento histórico
Lo que comenzó como un sueño disruptivo para transformar el mercado aerocomercial argentino parece estar llegando a un final abrupto. Flybondi, la aerolínea que introdujo el modelo low cost en el país en 2016, atraviesa hoy una situación de parálisis casi total. Tras una década de operaciones marcadas por el crecimiento inicial y constantes desafíos regulatorios, la empresa ha dejado de volar de manera efectiva, dejando a miles de pasajeros en la incertidumbre y con un futuro que los analistas califican de terminal.
Las estadísticas recientes son alarmantes y reflejan la magnitud del colapso. Durante el mes de julio, la programación de la compañía preveía más de 400 vuelos, pero apenas se concretó poco más del 5% de los mismos. Con la gran mayoría de sus aviones en tierra, la operatividad ha caído a niveles críticos. Hace más de una semana que no se registran despegues comerciales, lo que indica que la infraestructura logística y financiera de la firma ha llegado a un punto de ruptura.
El origen de la empresa se remonta a la visión de Julian Cook, un ejecutivo suizo que prometía una inversión millonaria y una flota que alcanzaría los 25 aviones en pocos años. Sin embargo, la realidad actual muestra un panorama radicalmente opuesto. El mando de la compañía ha pasado a manos de Leonardo Scatturice, un empresario cuyo perfil ha generado controversia debido a sus antecedentes en organismos de inteligencia y sus vínculos con sectores políticos actuales. Este cambio en el liderazgo coincide con el deterioro acelerado de la prestación del servicio.
Uno de los puntos más críticos de la situación es el comportamiento del Estado y los organismos de control. A pesar de la evidencia de que Flybondi no puede cumplir con su itinerario, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ha mantenido un silencio absoluto. Lo más grave para los consumidores es que la plataforma de venta de pasajes continúa activa, permitiendo a los usuarios adquirir boletos para vuelos que, con alta probabilidad, nunca despegarán. Esta falta de intervención oficial agrava la desprotección de los pasajeros afectados.
Los factores que explican la agonía de la low cost incluyen:
La caída de Flybondi representa un duro golpe para la competencia en los cielos argentinos. Lo que nació como una alternativa accesible para democratizar el acceso al avión se ha convertido en un caso de estudio sobre las complejidades del mercado local y las consecuencias de una gestión empresarial y regulatoria deficiente. El destino de los empleados y de los pasajeros con boletos emitidos sigue siendo una incógnita mientras la empresa se encamina hacia un cierre definitivo.