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10/07/2026 13:40
En una entrevista con Juana Repetto, la cocinera confesó que Bernardo Solá no fue un gran compañero en las tareas familiares.
En una entrevista profunda y cargada de sinceridad en el programa de Juana Repetto, la famosa cocinera y empresaria Maru Botana decidió romper el silencio sobre aspectos de su vida matrimonial que hasta ahora permanecían en la intimidad. Al abordar el desafío de criar a una familia de ocho hijos, Maru no dudó en señalar las dificultades que enfrentó debido a la falta de involucramiento de su esposo, Bernardo Solá, en las tareas cotidianas. Bajo la premisa de que "no fue gamba", la conductora describió cómo se sintió sola en la trinchera del hogar mientras lidiaba con una carrera profesional extremadamente demandante.
La charla se tornó un espacio de catarsis donde Botana explicó que, a pesar del amor y la estabilidad que Bernardo aportaba en otros sentidos, la logística del día a día recaía casi exclusivamente sobre ella. Desde las reuniones escolares hasta la salud de los niños y el orden doméstico, Maru tuvo que desarrollar una capacidad de gestión casi sobrehumana. Según relató, esta disparidad en la carga de cuidado generó momentos de gran fricción y crisis profundas que pusieron a prueba la continuidad de la pareja en más de una ocasión.
Botana recordó anécdotas de aquellos años de crianza intensa, donde el cansancio físico y mental era su moneda corriente. Sin embargo, su espíritu emprendedor nunca flaqueó. Mientras gestionaba sus locales de pastelería y grababa programas de televisión que batían récords de audiencia, debía volver a casa para asegurarse de que todo funcionara correctamente. Esta doble jornada laboral, que muchas mujeres atraviesan en silencio, fue el eje central de su confesión ante Juana Repetto, quien escuchó con empatía los reclamos de una madre que aprendió a hacerse fuerte en la adversidad.
A pesar de la dureza de sus palabras, Maru también reflexionó sobre cómo la relación ha evolucionado con el paso del tiempo. Hoy, con sus hijos más grandes, la dinámica ha cambiado, permitiéndoles reencontrarse desde otro lugar. No obstante, la cocinera enfatizó que es vital hablar de estas desigualdades para que las nuevas generaciones de parejas busquen esquemas de crianza más equitativos. El testimonio de Maru Botana no solo revela las fisuras de su propia historia, sino que también sirve como un espejo para miles de mujeres que se ven reflejadas en su lucha por no perder su identidad entre pañales, hornos y responsabilidades compartidas a medias.