Exterior
09/07/2026 00:30
La experta militar danesa analiza las amenazas híbridas y la importancia de la información en el contexto geopolítico europeo
La seguridad en Europa ya no se mide únicamente por el número de tanques o aviones de combate en las fronteras. Según Jeanette Serritzlev, analista militar de la Real Academia de Defensa de Dinamarca, el concepto de guerra ha evolucionado hacia terrenos mucho más sutiles y peligrosos: la información y la percepción pública. Con 47 años y una trayectoria destacada en el estudio de las amenazas híbridas, Serritzlev advierte que las crisis actuales no son eventos aislados que debamos temer, sino realidades para las que debemos estar profundamente preparados.
En su reciente intervención en Bruselas, durante el panel ciudadano europeo sobre preparación ante emergencias, la experta danesa subrayó que la desinformación es una de las armas más eficaces de potencias extranjeras, especialmente en el contexto de la influencia rusa en el continente. Para Serritzlev, el objetivo de estas tácticas no es necesariamente convencer a la población de una mentira específica, sino generar tal nivel de confusión y desconfianza que la sociedad civil sea incapaz de reaccionar de forma cohesionada ante una crisis real.
Uno de los puntos clave de su análisis es que la defensa de una nación ya no recae exclusivamente en los militares. La construcción de sociedades resilientes depende directamente de la capacidad de cada individuo para discernir la información y actuar con calma en situaciones críticas. La preparación debe ser transversal, abarcando desde la ciberseguridad personal hasta la concienciación sobre cómo funcionan las cadenas de suministro globales. Según la analista, los ciudadanos deben ser conscientes de los siguientes riesgos:
Serritzlev enfatiza que la preparación no debe confundirse con el alarmismo. Las crisis ya están aquí, afirma con contundencia, refiriéndose a los constantes intentos de desestabilización que sufren las democracias europeas a diario. El reto reside en normalizar la preparación, integrándola en la educación y en la planificación estatal sin generar un estado de pánico permanente. La analista aboga por una comunicación transparente por parte de las instituciones, que permita a la población entender las amenazas sin adornos innecesarios.
En conclusión, el mensaje de Jeanette Serritzlev es una llamada a la acción para las instituciones europeas y sus ciudadanos. En un mundo donde las fronteras entre la paz y el conflicto se han difuminado, la mejor defensa es una ciudadanía informada, crítica y lista para enfrentar cualquier escenario inesperado. La resiliencia no es solo sobrevivir a la crisis, sino salir fortalecidos de ella gracias a una estructura social sólida y una mentalidad preventiva compartida por todos los sectores de la comunidad.