Economía

08/07/2026 18:25

El debate sobre las PASO: ¿son necesarias o representan un gasto excesivo para el Estado?

El análisis económico y político detrás de la propuesta para eliminar las elecciones primarias en Argentina

El debate sobre las PASO: ¿son necesarias o representan un gasto excesivo para el Estado?

La discusión sobre la continuidad de las Elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ha vuelto a instalarse en el centro del debate público en Argentina. En un contexto donde la eficiencia del gasto público es mirada con lupa, surge una pregunta inevitable: ¿existe una razón de peso para mantener este sistema electoral? La eliminación de estas instancias no solo representaría un ahorro estimado de US$500 millones para las arcas del Estado, sino que también aliviaría a la ciudadanía de la carga que implica asistir a las urnas de manera reiterada. Implementadas en 2009 bajo la ley 26.571, las PASO fueron diseñadas para democratizar la selección de candidatos dentro de las coaliciones políticas. Sin embargo, antes de su existencia, los partidos resolvían sus candidaturas de forma interna o mediante acuerdos dirigenciales. Un hito histórico en este sentido fue la interna de 1988, donde Carlos Saúl Menem derrotó a Antonio Cafiero en una contienda que definió el futuro del Partido Justicialista y de la presidencia de la Nación.

Entre la conveniencia política y el fortalecimiento institucional

El dilema central que rodea a las PASO oscila entre dos conceptos: principios y conveniencia. Quienes abogan por su permanencia sostienen que el sistema otorga mayor transparencia y participación ciudadana, evitando que las cúpulas partidarias decidan a dedo. Por otro lado, los críticos señalan que muchas veces las fuerzas políticas no presentan una competencia real interna, convirtiendo a las PASO en una costosa encuesta nacional previa a las elecciones generales. La decisión de mantener o eliminar este mecanismo suele estar teñida por el cálculo electoral del oficialismo de turno. Las ventajas de una posible reforma incluyen:

  • Ahorro fiscal mediante la redirección de fondos hacia áreas críticas como salud o educación.
  • Simplificación del calendario electoral para evitar el desgaste del electorado con múltiples votaciones anuales.
  • Fortalecimiento de los partidos políticos al incentivar que recuperen su rol en la selección de cuadros.

En la historia política, la diferencia entre un estadista y un oportunista radica en la capacidad de pensar el sistema a largo plazo, más allá del beneficio personal inmediato. Mientras que algunos sectores ven en la eliminación de las primarias una oportunidad para mejorar la salud financiera del país, otros temen que se pierda una herramienta de legitimación democrática. Lo cierto es que, con un costo operativo tan elevado y resultados que a menudo no cumplen con su propósito original, la revisión de la normativa vigente parece ser una conversación pendiente y necesaria para la modernización del sistema político argentino.

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