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07/07/2026 20:26

Rescate de alimentos en Argentina: más de 1,6 millones de kilos recuperados en un año

El trabajo conjunto entre BASF y NODO permite transformar excedentes productivos en raciones sociales

Rescate de alimentos en Argentina: más de 1,6 millones de kilos recuperados en un año

En un esfuerzo coordinado por enfrentar el desperdicio de comida en Argentina, la empresa BASF y la organización NODO – Rescate de Excedentes han consolidado una alianza estratégica con resultados sin precedentes. Durante el periodo de 2025, esta iniciativa logró el rescate de más de 1,6 millones de kilos de alimentos frescos, principalmente frutas y hortalizas, que de otro modo habrían quedado fuera del circuito comercial. Estas acciones no solo abordan la seguridad alimentaria, sino que también representan un alivio significativo para el medio ambiente, transformando lo que se consideraba descarte en recursos valiosos para la nutrición humana.

El impacto social y ambiental de la recuperación de alimentos

Los alimentos recuperados fueron destinados a una red extensa de organizaciones sociales y Bancos de Alimentos a lo largo y ancho de todo el país. Según las cifras oficiales proporcionadas por las entidades involucradas, este volumen de productos frescos se tradujo en más de 5,5 millones de raciones de comida nutritiva para poblaciones vulnerables. La importancia de este proyecto radica en su capacidad para reinsertar productos de alta calidad nutricional en el sistema de consumo, evitando que se pierdan en las etapas de post-cosecha o comercialización por razones estéticas o logísticas.

Desde una perspectiva ecológica, los beneficios son igualmente sorprendentes. El proceso de rescate evitó la emisión de más de 1200 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e). Esta cifra es crucial, ya que los alimentos en descomposición en basurales generan gases de efecto invernadero de alto impacto. Asimismo, se logró preservar un recurso vital: el agua. Se estima que se ahorraron más de 660 millones de litros de agua dulce, volumen que se habría desperdiciado junto con los cultivos. Para dimensionar esta cantidad, los expertos señalan que equivale a aproximadamente 264 piletas olímpicas.

La iniciativa se destaca por los siguientes puntos clave:

  • Reducción de huella de carbono: mitigación directa de gases contaminantes al evitar el desperdicio.
  • Eficiencia hídrica: aprovechamiento total del agua utilizada en el proceso productivo agrícola.
  • Fortalecimiento social: distribución federal de raciones alimentarias a través de redes de ayuda.
  • Diversidad nutricional: incremento en la variedad de frutas y verduras frescas disponibles para los sectores necesitados.

El trabajo conjunto entre el sector privado y las organizaciones no gubernamentales demuestra que es posible generar un modelo de economía circular en el sector agroalimentario. BASF y NODO confirmaron que continuarán expandiendo este programa, buscando sumar más actores de la cadena productiva para minimizar las pérdidas. En un país con altos niveles de inseguridad alimentaria, optimizar el uso de los recursos ya producidos se vuelve una política esencial y urgente para el desarrollo sostenible de la nación.

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