Economía
03/07/2026 03:32
El festejo de Jorge Brito en el Banco Macro reunió a figuras clave del sector privado y la política nacional
El ámbito corporativo de la City porteña vivió una jornada inusual en la cima de la torre del Banco Macro. El presidente de la entidad, Jorge Brito, organizó un evento masivo para celebrar su cumpleaños, convocando a más de un centenar de invitados especiales. La cita no fue simplemente un brindis social, sino que rápidamente fue interpretada como un fuerte gesto político y empresarial en un contexto de reacomodamientos en las esferas del poder nacional.
La lista de asistentes reflejó la amplitud de los intereses y las conexiones de Brito en el sector privado argentino. En el último piso del edificio diseñado por César Pelli, se mezclaron figuras de diversos rubros, consolidando la imagen del anfitrión como un articulador clave en el mercado local. Entre los nombres más destacados se encontraban:
La presencia de empresarios como Federico Colella de Ocasa y el desarrollador inmobiliario Rodrigo Fernández Prieto terminó de conformar un panel de alto perfil que discutió las proyecciones para el segundo semestre del año. Sin embargo, el murmullo generalizado no se centraba solo en la inflación o el tipo de cambio, sino en el complejo armado que se gestaba en los rincones del salón.
Lo que más llamó la atención de los observadores fue la convivencia armoniosa entre dirigentes de espacios políticos tradicionalmente enfrentados. En el evento coincidieron figuras ligadas al peronismo con referentes de Juntos por el Cambio, todos bajo el techo de la torre de Catalinas. Un dato insoslayable fue la presencia de Bruno Screnci, hombre cercano a Diego Santilli, quien actualmente ejerce como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei.
La presencia de Diego Bossio y Emilio Monzó, reconocidos por su capacidad de construcción política, alimentó los rumores sobre un posible proyecto presidencial encabezado o impulsado por el propio Jorge Brito. Este evento sugiere que el sector empresarial está buscando alternativas y puentes de diálogo frente a la polarización actual. La reunión en el Banco Macro funcionó como un termómetro de la política argentina, donde los intereses económicos y las ambiciones electorales parecen haber encontrado un punto de convergencia estratégica para los próximos años.