Ciencia
01/07/2026 11:13
Un esfuerzo por recuperar la memoria histórica de la Junta de Ampliación de Estudios
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha dado un paso histórico y fundamental hacia la recuperación de la memoria democrática en España al abrir al público su catálogo completo de científicos represaliados durante el régimen franquista. Este archivo documental, que permaneció oculto, fragmentado o inaccesible durante casi nueve décadas, documenta de forma detallada la depuración de al menos 511 personas que estaban vinculadas a la Junta de Ampliación de Estudios (JAE). La JAE fue, durante el primer tercio del siglo XX, el principal motor de la ciencia y la modernización intelectual española, y su desmantelamiento sistemático tras la Guerra Civil supuso un retroceso científico de dimensiones incalculables para el progreso del país.
La investigación histórica revela que las purgas llevadas a cabo por las autoridades dictatoriales no solo respondieron a filiaciones políticas directas o militancia activa, sino también a comportamientos personales considerados inapropiados por la estricta moral de la época. Resulta especialmente revelador y doloroso el caso de varias mujeres científicas que fueron sancionadas, degradadas o expulsadas definitivamente de sus puestos de investigación por actos de autonomía personal, como el simple hecho de vestir pantalones o mostrar una actitud independiente. Este catálogo pone por fin nombres, apellidos y expedientes administrativos a una generación de intelectuales que vieron sus vidas y carreras truncadas por la intolerancia. Los motivos registrados para la represión fueron diversos y reflejan la arbitrariedad del momento:
El actual CSIC, que fue fundado por Francisco Franco precisamente sobre las cenizas y las estructuras físicas de la JAE pero bajo una visión ideológica opuesta, asume hoy la responsabilidad institucional de dar a conocer estas historias silenciadas. Un aspecto crítico y conmovedor de este proyecto es la total ausencia de material gráfico en muchos expedientes; de una gran parte de estos científicos no se conserva hoy ni una sola fotografía oficial. Por este motivo, la institución ha realizado un llamamiento público urgente a las familias, descendientes y coleccionistas privados para que colaboren aportando fotografías, diarios, cartas o cualquier documento que permita humanizar y completar las biografías de las víctimas.
Este esfuerzo de transparencia y rigor histórico busca no solo documentar los hechos del pasado, sino también devolver la dignidad perdida a aquellos que fueron borrados deliberadamente de la historia oficial de España. La recuperación de estos expedientes permite a la sociedad actual comprender mejor cómo se construyó el sistema científico contemporáneo y cuáles son las cicatrices profundas que dejó la depuración en el tejido académico. La apertura de este archivo es, en definitiva, un recordatorio necesario de que el progreso científico real es totalmente inseparable de la libertad de pensamiento, el respeto a la diversidad y la justicia social.