Economía
02/07/2026 20:55
El presidente defendió la reforma monetaria y calificó de analfabetos económicos a Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce
El presidente de la Nación, Javier Milei, utilizó sus redes sociales para lanzar una dura crítica contra los ex titulares del Banco Central de la República Argentina, Mercedes Marcó del Pont y Miguel Pesce. La controversia surgió tras los cuestionamientos de los exfuncionarios al proyecto de ley que busca modificar la carta orgánica de la autoridad monetaria. El mandatario argentino defendió firmemente su iniciativa, la cual tiene como pilares fundamentales la preservación del valor de la moneda y la eliminación definitiva de la obligación de financiar el déficit del Tesoro Nacional.
En su descargo, Milei tildó a sus antecesores de analfabetos económicos, argumentando que sus críticas son, en realidad, una señal positiva para el rumbo del gobierno actual. El presidente sostuvo que, ante el balance de las gestiones anteriores, realizar lo opuesto representa una intuición correcta para sanear la economía del país. Para profundizar en su justificación técnica, el mandatario apeló al teorema del economista Jan Tinbergen. Este principio establece que, para que una política económica alcance sus metas, es estrictamente necesario contar con al menos un instrumento independiente por cada objetivo propuesto.
Según la explicación de Milei, la lógica matemática determina la cantidad de dinero y el resultado fiscal necesario para alcanzar un Producto Interno Bruto (PIB) y un nivel de precios estables. Al asignar múltiples objetivos a un solo instrumento, se pierde la eficacia de la política monetaria. En este sentido, el presidente consideró que la reforma implementada por el kirchnerismo en el año 2012 fue una declaración de ignorancia, ya que pretendía que el Banco Central cumpliera cinco funciones distintas de manera simultánea sin los mecanismos técnicos adecuados para lograrlo.
El debate sobre la carta orgánica del Banco Central se produce en un contexto de reformas profundas donde el Ejecutivo busca blindar la emisión monetaria. La postura de Milei refuerza su compromiso con un esquema donde la política fiscal y la política monetaria dejen de ser herramientas discrecionales del gobierno de turno. Con estas modificaciones, el oficialismo espera enviar una señal de confianza a los mercados internacionales, asegurando que no se volverá a recurrir a la impresión de billetes para cubrir los baches del gasto público, lo cual ha sido históricamente el principal motor de la inflación en Argentina.