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27/06/2026 13:27

Molécula innovadora podría reducir la bacteria causante del síndrome urémico hemolítico en niños

Investigadores del INTA y el Conicet desarrollan una herramienta para bloquear la colonización de Escherichia coli en el ganado

Molécula innovadora podría reducir la bacteria causante del síndrome urémico hemolítico en niños

Un grupo interdisciplinario de científicos argentinos ha logrado un avance significativo en la lucha contra una de las enfermedades pediátricas más preocupantes en el país. Investigadores pertenecientes al Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (Iabimo) y al Instituto de Patobiología Veterinaria (Ipvet) han desarrollado una molécula innovadora diseñada para combatir la presencia de la bacteria Escherichia coli en el ganado bovino de forma eficiente. Este desarrollo científico es crucial, ya que apunta directamente a reducir el riesgo de contaminación en alimentos frescos y fuentes de agua naturales, factores que son determinantes en la propagación de enfermedades graves en humanos. El objetivo primordial de esta investigación es la prevención del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una patología que afecta de manera desproporcionada a la población infantil y representa un desafío constante para el sistema de salud pública en Argentina. Con aproximadamente 500 casos reportados cada año, el país registra una de las tasas de incidencia más altas del mundo. El SUH es actualmente la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda causa de insuficiencia renal crónica, lo que subraya la urgencia de intervenir en el eslabón inicial de la cadena de contagio: el reservorio animal.

Innovación científica para mejorar la seguridad alimentaria infantil

La bacteria responsable, específicamente la Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, encuentra en los bovinos su principal hábitat natural. Aunque el ganado generalmente no manifiesta síntomas de enfermedad por portar esta bacteria, actúa como reservorio y excreta el patógeno de manera intermitente a través de sus heces. Este proceso natural contamina pasturas, canales de riego y, eventualmente, diversos productos cárnicos durante los procesos de faena si no se mantienen controles estrictos. Los animales más jóvenes, como los terneros en etapa de destete, son identificados por los expertos como los mayores excretores de la bacteria, lo que los convierte en el foco prioritario de atención de la nueva molécula. El funcionamiento de esta solución tecnológica es preventivo y biológico en su esencia. Según explicó Mariano Larzábal, investigador del Iabimo (INTA-Conicet), el desarrollo consiste en generar anticuerpos específicos que bloquean el mecanismo de virulencia de la bacteria directamente en el animal. Al impedir que la bacteria colonice el intestino de la vaca, se logra que el animal deje de contaminar el ambiente de forma masiva. Los beneficios proyectados de esta aplicación científica incluyen:

  • Reducción de la carga bacteriana ambiental: Se logra una disminución drástica de la excreción de la bacteria E. coli en el campo y establos.
  • Protección de recursos hídricos críticos: Existe una menor probabilidad de contaminación de napas y cursos de agua superficiales por escurrimiento.
  • Seguridad en la industria cárnica nacional: Se minimizan los riesgos de contaminación cruzada durante el procesamiento de alimentos para consumo humano.

Este avance tecnológico liderado por el INTA y el Conicet no solo representa un logro científico de vanguardia a nivel internacional, sino también una herramienta de salud pública indispensable con el potencial de salvar vidas y mejorar sustancialmente la calidad de vida de miles de niños. Al abordar el problema de raíz desde la sanidad animal, Argentina se posiciona como un referente líder en el desarrollo de soluciones bajo el concepto integral de Una sola salud, que busca equilibrar y optimizar la sanidad animal con la humana y la ambiental de manera conjunta.

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