Moda

27/06/2026 00:30

Ximena Maier y su nueva vida pintando azulejos en el Alentejo portugués

La ilustradora madrileña narra su transformación de urbanita a ceramista en su libro Una casa portuguesa

Ximena Maier y su nueva vida pintando azulejos en el Alentejo portugués

Ximena Maier nació en el corazón de Madrid, específicamente en un quinto piso sin ascensor de la calle Mayor. Esa perspectiva elevada, desde donde contemplaba las puestas de sol tras ver Barrio Sésamo, forjó su carácter casero y su amor por la línea del horizonte. Sin embargo, hace once años decidió dar un giro radical a su existencia. Tras vivir un lustro en la ciudad de Aberdeen, Escocia, Maier se trasladó al Alentejo portugués. Allí, en una finca rústica conocida como quinta cerca de Évora, comenzó una metamorfosis que la llevó de ser una ilustradora netamente urbana a convertirse en una quintaneira dedicada a la cerámica y la jardinería. Este viaje vital y artístico queda plasmado en su última obra, Una casa portuguesa, publicada por Lumen, donde detalla su evolución personal y profesional a los 50 años.

El descubrimiento de la cerámica y la vida en el Alentejo

La mudanza al campo no fue solo un cambio de código postal, sino una inmersión profunda en la cultura material de Portugal. En su diario ilustrado, Maier narra cómo el proceso de reforma de su nueva vivienda estuvo lleno de imprevistos y descubrimientos históricos. Uno de los elementos más significativos de este cambio fue su encuentro con los azulejos. Lo que comenzó como una curiosidad se transformó en una pasión técnica y artística. Maier ha pasado de los pinceles sobre papel a la pintura sobre cerámica, integrando la tradición local con su propio estilo visual. Esta transición se resume en varios puntos clave que definen su nueva etapa:

  • La adaptación al ritmo pausado de la vida rural portuguesa y su impacto en la creatividad.
  • La superación de los retos logísticos que implica reformar una propiedad histórica con secretos ocultos.
  • El aprendizaje de técnicas artesanales para la creación de azulejos personalizados.
  • La conexión emocional con el paisaje del Alentejo y su influencia en su paleta cromática.

Para Ximena Maier, ser una quintaneira implica una responsabilidad con el entorno y la historia del lugar. Su libro no es solo un relato de decoración, sino una reflexión sobre cómo el espacio que habitamos moldea nuestra identidad. La autora destaca que este giro vital, iniciado a los 44 años, demuestra que nunca es tarde para reinventarse y encontrar nuevas formas de expresión. La obra de Maier invita a los lectores a valorar la belleza de lo cotidiano y la riqueza de las tradiciones que, como la cerámica, perduran a través de los siglos. En la actualidad, su trabajo sigue evolucionando mientras disfruta de la luz única de Portugal, muy diferente a la que veía desde su ventana en la calle Mayor, pero igualmente inspiradora para su labor artística diaria.

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