Negocios
24/06/2026 21:00
Referentes de la agroindustria, la biofarmacia y el sector forestal debaten sobre la transformación de los modelos de negocio
En el marco de la décima edición del evento de Sustentabilidad, organizado por LA NACION, diversos referentes de sectores productivos esenciales se reunieron para analizar el presente y el futuro de las prácticas responsables en el sector privado. En este espacio de debate, representantes de la agroindustria, la biofarmacia y el sector forestal —tres industrias que, aunque operan en campos productivos completamente distintos, comparten un compromiso ético y ambiental— explicaron por qué la sustentabilidad ha dejado de ser una simple opción de marketing para convertirse en el pilar estratégico de cualquier negocio que aspire a la longevidad y el éxito financiero. Bajo esta premisa, la responsabilidad ambiental ya no se percibe como una carga, sino como una ventaja competitiva que define la viabilidad de las organizaciones en un mercado global cada vez más consciente.
Durante el panel moderado por la periodista Carla Quiroga, los líderes empresariales coincidieron en que el cuidado del entorno determina actualmente el rumbo de las inversiones globales y la rentabilidad. Jorge Bassi, director de Marketing y Nuevos Negocios de Bunge, destacó que la estrategia de sustentabilidad hoy atraviesa de forma transversal todas las decisiones operativas de la compañía. Según el ejecutivo, una empresa con visión de largo plazo debe integrar forzosamente objetivos ambientales para garantizar su supervivencia operativa y su reputación institucional. En este sentido, Bunge se ha fijado metas claras y ambiciosas que incluyen alcanzar un 30% de consumo de energías renovables en sus plantas y optimizar significativamente el uso de recursos hídricos y energéticos en todos sus procesos industriales.
Por su parte, Luciana Krsul de AstraZeneca y Kevin Saramaga de Patagonia Flooring subrayaron la importancia fundamental de la innovación tecnológica y la obtención de certificaciones rigurosas que avalen cada eslabón de la cadena productiva. Estos elementos no solo validan el compromiso ambiental frente a los consumidores y reguladores, sino que también impulsan una cultura interna de mejora continua. La articulación con la cadena de valor se presenta como un desafío fundamental para generar un impacto real, medible y transparente en la reducción de la huella de carbono. Los participantes señalaron los siguientes pilares clave para la transformación corporativa:
El encuentro dejó claro que la integración de políticas sustentables no solo responde a una demanda social urgente, sino que es un requisito indispensable para acceder a financiamiento internacional y mercados de exportación exigentes. El cambio ya no es una promesa a futuro, sino una realidad que las industrias líderes están ejecutando mediante inversiones estratégicas y una reestructuración profunda de sus modelos de negocio tradicionales. El liderazgo compartido entre estos tres sectores demuestra que, independientemente del rubro, la sostenibilidad es el único camino posible para garantizar el crecimiento económico en armonía con el planeta.